La SEDAR reclama a Sanidad una norma urgente que blinde la seguridad en la sedación profunda

La SEDAR pide a Sanidad una regulación urgente para que toda sedación profunda la realice un anestesiólogo y se garantice la máxima seguridad del paciente.

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La Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR) ha solicitado al Ministerio de Sanidad que apruebe con carácter urgente una regulación específica que asegure que toda sedación profunda y anestesia general con fármacos sea llevada a cabo por un médico especialista en Anestesiología y Reanimación dedicado en exclusiva al acto anestésico.

Al mismo tiempo, la organización recuerda a los ciudadanos que tienen derecho a saber quién será el profesional responsable de su anestesia y cuál es su especialidad antes de someterse a cualquier intervención bajo sedación profunda o anestesia general en ventilación espontánea.

Estas reivindicaciones se incluyen en un manifiesto institucional difundido por la sociedad científica tras el fallecimiento de una paciente durante un procedimiento con sedación profunda o anestesia general en ventilación espontánea en ausencia de un médico especialista en Anestesiología y Reanimación dedicado de forma exclusiva al acto anestésico.

Según la SEDAR, este suceso debe suponer un antes y un después en la protección de la seguridad del paciente en España y servir de impulso a un debate que la entidad viene planteando desde hace años: la obligación de fijar por ley unos estándares mínimos y de obligado cumplimiento para todos los procedimientos que requieran sedación profunda o anestesia general.

En el manifiesto, la SEDAR pide al Ministerio de Sanidad y al conjunto de las administraciones sanitarias una normativa estatal que garantice que cualquier sedación profunda o anestesia general en ventilación espontánea con fármacos anestésicos sea practicada por un médico especialista en Anestesiología y Reanimación dedicado exclusivamente al acto anestésico.

La sociedad científica defiende que la seguridad anestésica debe quedar amparada por un marco regulador uniforme para todo el Sistema Nacional de Salud, de forma que el nivel de protección del paciente no varíe en función del hospital donde sea atendido ni de los distintos modelos organizativos. “La seguridad del paciente no puede depender del lugar donde sea atendido. Debe ser un derecho garantizado por la ley para todos los ciudadanos”, apunta.

“LA SEDACIÓN PROFUNDA ES UN ACTO ANESTÉSICO DE ALTO RIESGO”

En este contexto, la SEDAR subraya que la sedación profunda “no es un procedimiento menor ni una simple administración de medicación para inducir el sueño”. Desde la perspectiva fisiológica, se trata de un acto anestésico capaz de comprometer de forma brusca la vía aérea, la respiración, la oxigenación cerebral y la estabilidad cardiovascular del paciente.

Por este motivo, sostiene que debe realizarse con los mismos criterios de seguridad que cualquier anestesia general, lo que incluye la presencia continuada de un médico anestesiólogo encargado de la valoración preanestésica, la indicación y prescripción de los fármacos anestésicos, la monitorización constante del paciente y la actuación inmediata ante cualquier complicación.

La SEDAR recuerda además que la normativa española reconoce el derecho de los pacientes a conocer quién será el profesional responsable de su atención, cuál es su especialidad y quién asumirá la vigilancia anestésica durante todo el procedimiento. En consecuencia, la sociedad científica recomienda que, antes de firmar el consentimiento informado, los pacientes soliciten expresamente esta información.