SATSE alerta del “mercadeo de personas” por el éxodo creciente de enfermeras a otras comunidades y al extranjero

SATSE denuncia que el aumento del éxodo enfermero a otras comunidades y países refleja un “mercadeo de personas” y un fracaso estructural del sistema.

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El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha vuelto a poner el foco en el aumento de la movilidad de las enfermeras hacia otras comunidades autónomas y otros países, un fenómeno que, según denuncia, evidencia una política que favorece el “mercadeo de personas” en lugar de asegurar unas condiciones laborales estables que permitan fidelizar y retener a estas profesionales.

SATSE subraya que la “búsqueda forzosa” de mejores condiciones de empleo en otras autonomías o en el extranjero es ya una realidad consolidada que crece año tras año y que demuestra el “fracaso” del sistema sanitario a la hora de aprovechar el trabajo, la capacidad y el potencial de los miles de enfermeras y enfermeros que terminan sus estudios anualmente.

En relación con el traslado a otras comunidades, el sindicato reprocha a las distintas consejerías de Sanidad que estén alimentando una auténtica “guerra de guerrillas” para captar más personal a golpe de ofertas puntuales con ventajas laborales. “Se trata de pan para hoy en algunas autonomías y hambre para mañana en el resto, lo que no solo no soluciona el problema de fondo, sino que lo mantiene y perpetúa 'sine die'”, asevera.

Por ello, la organización sindical insiste desde hace años en reclamar al conjunto de administraciones sanitarias que actúen sobre el origen del conflicto, que, a su entender, reside en el déficit estructural de las plantillas y en sus precarias condiciones de trabajo. Añade, además, que esta situación no solo perjudica directamente a los profesionales, sino que también deteriora la atención que se ofrece a la ciudadanía.

“Herida profunda” en el sistema sanitario

“Gobierno y comunidades autónomas se limitan a poner vendas a una herida que cada vez es más profunda y que afecta a todos los niveles y ámbitos del sistema sanitario. Están claros los síntomas, se conoce el diagnóstico, pero no se trata como se debería, cronificando y agravando así sus consecuencias”, apunta SATSE.

En cuanto a la salida de enfermeras al extranjero, que el sindicato sitúa entre 1.000 y 1.500 profesionales cada año, SATSE considera igualmente que los distintos gobiernos están impulsando una “política de autosabotaje”, al formar una fuerza laboral con una excelente cualificación y preparación y permitir después que emigre para integrarse en los sistemas sanitarios de otros países.

En este sentido, SATSE remarca que, mientras continúen las notables diferencias en salario, estabilidad en el empleo, carga asistencial, reconocimiento profesional y posibilidades de desarrollo, las enfermeras españolas seguirán optando por países como Noruega, Reino Unido, Irlanda, Suiza o Francia, “un gol en toda la escuadra a un país que es primera potencia mundial en generar talento enfermero”, agrega.

En cualquier caso, el sindicato se muestra a favor de una movilidad voluntaria basada en las expectativas personales y vitales de cada profesional, pero rechaza que se convierta en “una necesidad sobrevenida para que unas condiciones laborales adecuadas le reconozcan un trabajo especialmente complejo y penoso que, sobre todo, es fundamental en cualquier país o comunidad autónoma para mejorar la salud y calidad de vida de las personas”, concluye.