Los 10 terremotos que han marcado Granada desde 1979: del enjambre al doble 4,8

Granada ha vivido desde 1979 terremotos superficiales, enjambres con miles de movimientos y hasta un excepcional seísmo originado a más de 600 kilómetros de profundidad. De la larga serie de Fuente Vaqueros al doble terremoto de magnitud 4,8 de agosto de 2026, estos son los diez episodios que explican por qué la provincia nunca ha dejado realmente de temblar

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Imagen de las consecuencias dejadas por el terremoto de magnitud 7,4 en Pereira, este de Colombia. Europa Press/Contacto/Andres Moreno
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Los terremotos de magnitud 4,8 registrados en Alhendín y Gójar han devuelto a Granada una sensación conocida. La provincia se encuentra en una de las zonas con mayor actividad sísmica de la península ibérica y ha atravesado durante las últimas décadas numerosos terremotos y secuencias de pequeños movimientos.

La Granada contemporánea también tiene su propia historia sísmica. Desde 1979, el Instituto Geográfico Nacional ha documentado terremotos en la Vega, la Costa Tropical, la cuenca de Baza y las comarcas de Alhama y el Temple.

Este listado no ordena los movimientos únicamente por su magnitud. También tiene en cuenta su intensidad, duración, localización, percepción social y relevancia para comprender los terremotos que vuelven a afectar ahora al área metropolitana.

La serie sísmica de Fuente Vaqueros de 1979

La serie de 1979 constituye el primer gran episodio sísmico vivido por la Granada democrática y uno de los principales antecedentes de la situación actual.

El catálogo del IGN recoge durante aquellos meses numerosos movimientos distribuidos por la Vega y su entorno. El 20 de junio se produjo uno de magnitud 4,5 al noroeste de Beas de Granada. El 30 de julio tembló el oeste de Alhendín con una magnitud 3,7 y, solo un día después, se registró otro de 3,9 al norte de Gójar.

Los nombres de Alhendín y Gójar ya aparecían, por tanto, en la secuencia granadina hace 47 años. El sismólogo José Morales ha señalado que el episodio de 2026 presenta semejanzas con el de 1979, aunque todavía es pronto para determinar si Granada atraviesa un nuevo enjambre sísmico de características comparables.

El terremoto de Albuñol de 1980

El 30 de mayo de 1980, un terremoto de magnitud 4,0 sacudió el noreste de Albuñol, en la Costa Tropical. El IGN le asigna una intensidad máxima IV.

El movimiento mostró que la actividad sísmica granadina no se limita a la Vega. El litoral y las zonas próximas al mar de Alborán forman parte de un territorio condicionado por la interacción entre las placas euroasiática y africana.

3. Lentegí, 1984: el mayor terremoto superficial durante décadas

El terremoto de Lentegí del 24 de junio de 1984 alcanzó una magnitud 5,0 y se produjo a unos cinco kilómetros de profundidad. Su intensidad máxima fue V.

Es uno de los grandes terremotos instrumentales recientes destacados por el Instituto Geográfico Nacional⁠. Durante décadas fue el terremoto superficial de mayor magnitud registrado en la provincia desde la llegada de la democracia.

La diferencia entre profundidad y magnitud resulta esencial. Un terremoto moderado y superficial puede sentirse con más fuerza y causar mayores efectos locales que otro numéricamente superior originado a cientos de kilómetros bajo tierra.

El terremoto de Atarfe de 1986

El 26 de abril de 1986 se registró al oeste de Atarfe un terremoto de magnitud 4,0, a cinco kilómetros de profundidad y con intensidad máxima V.

Su epicentro anticipaba uno de los puntos que protagonizarían la gran serie sísmica de 2020 y 2021. Atarfe, Santa Fe y Pinos Puente se encuentran en un espacio atravesado por fallas activas capaces de generar numerosos movimientos superficiales.

Agrón vuelve a temblar en 1988

El 5 de diciembre de 1988, un terremoto de magnitud 4,0 y profundidad aproximada de siete kilómetros se localizó al suroeste de Agrón. El movimiento alcanzó una intensidad máxima V.

Agrón y su entorno reaparecerían años después en el catálogo de terremotos relevantes de Granada. La zona se encuentra al sur de la Vega, cerca de otros municipios con actividad recurrente como Ventas de Huelma, Cacín y Santa Cruz del Comercio.

Santa Fe, 1996: un terremoto a un kilómetro de profundidad

El 28 de diciembre de 1996, Santa Fe sufrió un terremoto de magnitud 4,1. Su profundidad fue de apenas un kilómetro y alcanzó intensidad V.

La escasa profundidad favoreció que el movimiento fuera claramente percibido. Este episodio es otro antecedente directo de la serie que, casi 25 años después, concentraría miles de terremotos entre Santa Fe, Atarfe, Pinos Puente y Cúllar Vega.

El terremoto de Agrón de 1997

El 24 de febrero de 1997 se registró al suroeste de Agrón un terremoto de magnitud 4,3 y seis kilómetros de profundidad. El IGN le atribuye intensidad máxima V.

Fue uno de los mayores terremotos superficiales ocurridos en Granada durante los años noventa. También superó al movimiento localizado nueve años antes en el mismo entorno.

Nigüelas, 2010: el mayor por magnitud, pero a 623 kilómetros

El terremoto registrado al sur de Nigüelas el 11 de abril de 2010 ocupa un lugar singular en esta lista. El catálogo del IGN le asigna una magnitud 6,2 y una profundidad de 623 kilómetros, mientras que la documentación sismotectónica del propio organismo lo sitúa en magnitud 6,3.

Es el terremoto de mayor magnitud con epicentro en Granada desde la llegada de la democracia. Sin embargo, su extraordinaria profundidad hizo que sus efectos en superficie fueran muy inferiores a los que cabría asociar intuitivamente a una magnitud superior a 6.

El IGN explica que bajo Granada se producen ocasionalmente terremotos a más de 600 kilómetros de profundidad. En esa misma zona se originó en 1954 el terremoto de Dúrcal, de magnitud 7,8, aunque tampoco tuvo la capacidad destructiva de un movimiento superficial equivalente.

El enjambre de Atarfe y Santa Fe de 2020 y 2021

Entre diciembre de 2020 y agosto de 2021, la Vega de Granada experimentó su gran crisis sísmica contemporánea. El IGN contabilizó más de 3.000 terremotos.

Cinco movimientos consecutivos alcanzaron magnitudes comprendidas entre 4,1 y 4,4. El 23 de enero de 2021 se registró uno de 4,4 al noroeste de Santa Fe. Tres días después se sucedieron terremotos de magnitud 4,2, 4,4 y 4,1. El 28 de enero se produjo otro de 4,4.

Siete meses después, la serie dejó un nuevo terremoto de magnitud 4,5. Los temblores fueron ampliamente sentidos por la población y alcanzaron intensidades máximas V y V-VI. Miles de vecinos salieron de sus viviendas durante las noches de mayor actividad.

Alhendín y Gójar, 2026: dos terremotos de magnitud 4,8

La secuencia iniciada en agosto de 2026 cierra, por ahora, esta historia.

El primer gran terremoto se produjo a las 23.04 horas UTC del 14 de agosto, la 1.04 de la madrugada del día 15 en la España peninsular. Alcanzó una magnitud momento de 4,8, tuvo su epicentro al noreste de Alhendín y fue muy superficial.

El seísmo se sintió en más de 500 localidades de Andalucía, Murcia, Castilla-La Mancha y Madrid. El IGN recibió más de 12.000 cuestionarios ciudadanos y documentó daños no estructurales y caídas de objetos.

El 18 de agosto, Granada volvió a temblar con otro terremoto de magnitud 4,8 y epicentro al noroeste de Gójar. Después se registraron varios movimientos relevantes, entre ellos terremotos de magnitud 3,9, 4,2 y 4,0.

El episodio dejó heridos leves, cientos de llamadas al 112, desalojos preventivos y revisiones de viviendas, edificios públicos y monumentos. Los dos movimientos de Alhendín y Gójar son los mayores terremotos superficiales registrados en Granada desde el de Lentegí de 1984.

Por qué Granada concentra tantos terremotos

La cuenca de Granada es una de las zonas con mayor actividad sísmica de la península ibérica. Está atravesada por sistemas de fallas activas y sometida a los efectos de la convergencia entre las placas africana y euroasiática.

La mayoría de los terremotos son de magnitud baja y nunca llegan a ser percibidos. Los episodios superficiales próximos a núcleos poblados pueden sentirse con intensidad incluso cuando su magnitud es moderada.

La comparación histórica tampoco permite predecir cuánto durará la secuencia de 2026 ni si se producirá un terremoto mayor. Permite constatar otra realidad: desde la serie de Fuente Vaqueros de 1979 hasta los seísmos de Alhendín y Gójar, la actividad sísmica ha acompañado de manera recurrente a varias generaciones de granadinos.