El Juzgado de lo Penal de Tarragona ha impuesto a un conductor una pena de 2 años de prisión y el abono de casi 1 millón de euros en concepto de indemnización, al considerarlo responsable de un delito de lesiones por imprudencia grave tras atropellar a un peatón que cruzaba correctamente la calzada en el barrio de Bonavista de Tarragona el 17 de febrero de 2023, quedando este último en silla de ruedas.
Según la resolución judicial, a la que ha tenido acceso Europa Press, el magistrado acuerda además la retirada del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante tres años y seis meses, lo que implica la pérdida de vigencia del permiso, y deja en suspenso la pena de prisión por un plazo de dos años, siempre que el condenado no vuelva a cometer ningún delito durante ese tiempo.
El fallo declara probado que el peatón atravesaba la vía por un paso de cebra correctamente señalizado y que el conductor, "al no mantener la atención necesaria y constante a la conducción" no se percató de su presencia.
Por esta falta de atención, el acusado no efectuó ninguna maniobra evasiva ni frenó para evitar el impacto, de modo que la víctima fue lanzada más de 15 metros hasta caer al asfalto, golpeándose la cabeza contra el bordillo.
Como resultado del siniestro, el peatón presenta graves secuelas recogidas en la sentencia y que, tal como ha detallado el despacho de abogados Vosseler en un comunicado, le obligan a desplazarse en silla de ruedas y le impiden reconocer a sus hijos, de 4 y 7 años.
El abogado de la acusación particular, Álvaro Machado, miembro de la firma, ha destacado que "es poco habitual" que en casos de conducción imprudente se impongan penas de prisión efectivas y periodos de retirada del carné cercanos a los cuatro años.