El empresario Javier López Madrid ha asegurado ante la Audiencia Nacional que en ningún momento contrató al comisario jubilado José Manuel Villarejo para que amenazara a la dermatóloga Elisa Pinto a raíz de un conflicto de carácter personal.
Así lo ha sostenido este lunes durante su declaración como acusado en el juicio que se sigue contra él, contra Villarejo y contra el socio de este último, Rafael Redondo, por un presunto delito de cohecho.
López Madrid ha relatado que, en un periodo de ocho meses, llegó a recibir "más de 1.500 llamadas" y que "más otras tantas" las habrían sufrido su esposa, sus hijos y su entorno cercano. Ha atribuido esas llamadas a Pinto, a la que señala como autora de los contactos desde tarjetas de prepago y cabinas telefónicas.
Tras explicar esta situación a un amigo, este le sugirió recurrir a "un investigador privado". Según su versión, en 2012 acudió a la sede de CENYT, el entramado empresarial vinculado a Villarejo, con la intención de poner fin a esta "dramática situación" que, ha dicho, estaba atravesando.
La letrada de Pinto, que ejerce la acusación popular, le ha interrogado sobre las "más de 60 llamadas" que mantuvo con el comisario jubilado.
"Yo voy a ver a este señor como voy a ver a otros tantos señores que están en la causa. Y voy movido por un estado emocional y personal completamente destrozado. Voy buscando confort, voy buscando ayuda y gente que me escuche", ha contestado el empresario.
Ha añadido que no fue hasta 2017 cuando supo que Villarejo seguía en activo en la Policía y ha insistido en que el comisario retirado "nunca" le reclamó dinero. "No hablamos de dinero", ha subrayado.
Una denuncia a la doctora que define como "farol"
El acusado ha explicado que Villarejo le sugirió presentar una denuncia contra Pinto, pese a que él quería "evitar un escándalo". Según ha expuesto, el comisario le dijo: "Vete a ver a esta señora y dile que pare".
En ese contexto, López Madrid acudió a la consulta de la dermatóloga acompañado de Redondo, quien, por recomendación de Villarejo, fue como "testigo". Ha insistido en que su "único objetivo" en esa cita era que la doctora le "dejara en paz".
La abogada de Pinto le ha recordado que, durante ese encuentro, él mismo le advirtió que "iba a venir a ver la policía". El empresario ha admitido que se trataba de un "farol" con el fin de que cesaran las llamadas.
En este punto, ha pedido que se leyera la transcripción del audio de aquella reunión y ha reproducido en voz alta algunos fragmentos: "Déjame en paz. No vuelvas a hacer una sola llamada acosando a nadie, ni a mis amigos, ni a mi círculo, ni a mis hijos, ni a mis amigos, ni a mis examigos. No lo vuelvas a hacer. La policía va a venir, y te garantizo que tienen todas las pruebas".
Villarejo critica el "show" y la retransmisión del juicio
A su llegada a la Audiencia Nacional, poco antes del inicio de la vista, Villarejo ha declarado ante los medios que tiene "muchísimas ganas" de que concluya este "show" que, según ha recordado, se remonta a casi 12 años.
"Creo que todos ustedes saben que esto es mentira", ha afirmado el excomisario, que ha ironizado con que, pese al "cariño" que le profesa, Asuntos Internos de la Policía "ha visto que no hay absolutamente nada".
En esas manifestaciones ante la prensa, ha señalado además que Pinto ha pedido que no se emita en directo el próximo juicio que tienen pendiente, fijado para febrero, por presuntas amenazas contra ella.
En la sesión de este lunes, la abogada de Pinto también ha solicitado que este juicio no se retransmitiera. El tribunal ha rechazado la petición al entender que "porque rige el principio de publicidad de las actuaciones durante el juicio oral". La presidenta de la Sala, la magistrada Teresa Palacios, ha decidido que únicamente se grabe la declaración de la doctora de espaldas.
Aunque López Madrid ha sido el primero en comparecer, tanto Villarejo como Redondo declararán al término de la vista, tal y como reclamaron en sus cuestiones previas. La magistrada ha autorizado "primera vez", y "no sabemos si la última", que los acusados no tengan que declarar de forma conjunta.
La acusación que ejerce Pinto reclama 6 años de prisión para Villarejo y para López Madrid por cohecho, y 4 años para Redondo por su presunta participación como cómplice del comisario retirado, conforme a su escrito de acusación al que ha accedido Europa Press. La Fiscalía, por su parte, ha optado por no acusar y se inclina por la absolución.
La versión de Pinto: miedo y hostigamiento
En su escrito, la representación legal de Pinto sostiene que López Madrid acudió "varias veces" a las oficinas de CENYT y que, en diciembre de 2013, se presentó en la consulta de la dermatóloga con Redondo, "que acudía en calidad de abogado", según afirma.
La letrada subraya que aquel encuentro se produjo "con intención de hostigarla". "La visita causó miedo en Elisa Pinto, que se sintió amenazada porque en ese momento no existía ninguna denuncia", indica.
Según la acusación, a partir de 2014 Villarejo "se dedicó a hostigar" a la doctora "para evitar que denunciase" a López Madrid. En abril de ese año, cuando Pinto decidió acudir a la Policía para denunciar al empresario, el comisario jubilado "accedió a su información privada sin autorización e intentó interferir en la investigación policial", añade.
En concreto, la abogada sostiene que Villarejo "solicitó la ayuda de funcionarios policiales para emitir certificados que le permitieran retrasar" una rueda de reconocimiento en la que debía participar.