Eclipse parcial y total: cuáles son las diferencias y por qué un 99% no equivale a la totalidad

El lugar desde el que se observa determina si la Luna cubre completamente el disco solar o deja visible una pequeña fracción. Las gafas homologadas solo pueden retirarse durante los breves instantes de totalidad

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Eclipse solar 2026 en España
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El eclipse solar del 12 de agosto de 2026 no se verá igual desde todos los puntos de España. Dentro de la estrecha franja de totalidad, la Luna llegará a cubrir completamente el Sol durante unos segundos o minutos. Fuera de ella, aunque la ocultación pueda ser muy elevada, el fenómeno será parcial. La diferencia no es solamente astronómica: también cambia lo que percibe el observador y las medidas de protección necesarias.

Qué es un eclipse solar

Un eclipse solar se produce cuando la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra y proyecta su sombra sobre una parte de nuestro planeta. Sin embargo, esa sombra no tiene la misma intensidad en toda su extensión.

El Instituto Geográfico Nacional diferencia dos zonas principales. La umbra es la parte central y más oscura de la sombra, en la que la luz solar queda completamente bloqueada. La penumbra es una zona más amplia en la que la Luna solamente oculta una parte del Sol.

Los observadores situados dentro de la umbra contemplan un eclipse total. Quienes se encuentran bajo la penumbra ven un eclipse parcial. Fuera de ambas zonas, el eclipse no resulta visible.

Esto significa que un mismo eclipse puede ser total en una ciudad y parcial en otra, dependiendo de la posición del observador respecto al recorrido de la sombra lunar.

Qué ocurre durante un eclipse total

En un eclipse total, el tamaño aparente de la Luna permite que su disco cubra completamente la superficie brillante del Sol. Esta fase solamente puede contemplarse desde una estrecha zona geográfica denominada franja de totalidad.

Antes de llegar a ese momento, el eclipse comienza como parcial. La Luna va ocultando progresivamente el disco solar hasta dejar únicamente un pequeño arco luminoso. Instantes antes de la totalidad pueden observarse las denominadas perlas de Baily, unos puntos de luz producidos cuando los últimos rayos solares atraviesan los valles y las irregularidades del relieve lunar.

También aparece el llamado anillo de diamantes, formado por un último punto brillante acompañado por el resplandor que comienza a rodear la silueta de la Luna.

Cuando desaparece completamente la superficie luminosa del Sol comienza la totalidad. El cielo se oscurece de forma repentina, disminuye la temperatura y puede hacerse visible la corona solar, la capa más externa de la atmósfera de nuestra estrella. También pueden aparecer algunas estrellas y planetas brillantes.

La totalidad dura generalmente unos segundos o pocos minutos. Después, el proceso se repite en sentido contrario: reaparecen las perlas de Baily, vuelve a observarse el anillo de diamantes y comienza una segunda fase parcial.

Qué se ve durante un eclipse parcial

En un eclipse parcial, la Luna pasa por delante del Sol, pero nunca llega a cubrirlo completamente desde el punto de observación. El resultado es un disco solar con una porción oscura, cuya forma puede recordar a un creciente o a un círculo al que le falta un fragmento.

El porcentaje cubierto depende de la distancia respecto a la franja de totalidad. En algunos lugares la Luna puede ocultar una pequeña parte del Sol, mientras que en otros la cobertura puede superar ampliamente el 90%.

Aunque la ocultación sea muy elevada, el cielo no experimenta el cambio repentino característico de la totalidad y la corona solar no llega a hacerse visible. La fracción del Sol que permanece descubierta continúa emitiendo una cantidad muy elevada de luz.

Por eso, un eclipse parcial del 99% no debe confundirse con uno total. Ese 1% todavía visible resulta suficientemente brillante para impedir que aparezca la corona y puede causar lesiones oculares.

La diferencia entre magnitud y oscurecimiento

Al consultar los datos de un eclipse pueden aparecer dos conceptos diferentes: magnitud y oscurecimiento.

La magnitud indica qué proporción del diámetro del Sol queda cubierta por la Luna. El oscurecimiento, en cambio, mide el porcentaje de la superficie solar que se encuentra oculto.

No son valores equivalentes. Una magnitud del 90% no significa necesariamente que esté tapado el 90% del área del Sol. Por este motivo, para saber qué parte de la superficie solar desaparecerá es necesario consultar el porcentaje de oscurecimiento calculado para cada localidad.

En un eclipse total, el diámetro aparente de la Luna es suficiente para cubrir completamente el Sol y la magnitud alcanza o supera el valor de uno. En un eclipse parcial permanece siempre por debajo.

Por qué se habla de más de 100 años sin un eclipse total

El eclipse del 12 de agosto de 2026 es excepcional porque desde 1912 no se observaba un eclipse total de Sol desde la Península Ibérica; el de 1959 únicamente fue visible como total desde Canarias. Esto no significa que España deba esperar otro siglo: el 2 de agosto de 2027, una nueva franja de totalidad atravesará el sur peninsular, Ceuta y Melilla.

Lo que puede tardar varios siglos en repetirse es un eclipse total desde un punto geográfico concreto, ya que la sombra completa de la Luna recorre una banda muy estrecha y cambia de trayectoria en cada fenómeno. La NASA calcula que, como promedio, una misma localidad experimenta la totalidad aproximadamente una vez cada 360 años.