El futuro requisito de contar con cinco años de arraigo para poder acceder a una vivienda pública de alquiler en la ciudad de Madrid quedará finalmente supeditado al desarrollo del decreto que prepara la Comunidad de Madrid. Esta norma autonómica, aún pendiente de aprobación definitiva, fijará esa condición de arraigo para optar a una vivienda protegida en régimen de alquiler en todo el territorio regional.
El regidor madrileño, José Luis Martínez-Almeida, ha explicado esta semana que el Ayuntamiento trabaja en una reforma "muy profunda" del reglamento de adjudicación de viviendas de la EMVS. Esa revisión incorporará el refuerzo del arraigo como criterio de acceso, en sintonía con lo avanzado por el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso, cuyo Plan Vive priorizará a quienes acumulen cinco años de empadronamiento en su municipio o desarrollen allí su actividad profesional.
"No queremos dejar a nadie fuera de nuestras políticas de vivienda, queremos que cualquier persona que viva en Madrid pueda tener acceso a una vivienda, pero no es menos cierto que consideramos que aquellas personas que tienen un mayor arraigo, que han estado un mayor número de años empadronados, pues también desde ese punto de vista puedan tener un reconocimiento por parte de la Administración", defendía el alcalde.
Mientras que para Almeida se trata de "un requisito razonable y adecuado a la realidad" de la capital, el edil del Grupo Municipal Socialista Pedro Barrero advierte de que esta medida dejaría fuera a más de 16.000 familias que no alcanzan esos cinco años de empadronamiento para poder alquilar una vivienda pública.
Según sus cálculos, el cambio afectaría al 27% de los más de 60.000 demandantes de vivienda pública registrados en la ciudad. "Recortan derechos en lugar de ampliarlos", reprocha el concejal socialista en unas declaraciones remitidas a los medios tras la reunión del consejo de administración de EMVS Madrid.
El nuevo programa impulsado por el Gobierno de Almeida, que amplía el acceso a vivienda pública en alquiler asequible para madrileños con rentas medias, ya fija como condición un mínimo de cinco años de empadronamiento ininterrumpido en la capital, o bien 8 años dentro de los últimos 10.
Programa para rentas medias
Barrero ha cargado también contra este programa dirigido a madrileños con ingresos medios, al considerar que generará "más exclusión" al orientarse únicamente a "rentas de más de 62.000 euros", dejando fuera a "familias que no llegan a los 28.000 euros".
En detalle, la iniciativa, según explicó la vicealcaldesa Inma Sanz, se dirige a personas de hasta 50 años y familias con hijos menores cuyos ingresos superen 3,5 veces el IPREM, con un tope máximo que vendrá determinado por el tipo de protección de la parcela donde se levante cada promoción, que podrá situarse en 5,5 o 7,5 veces el IPREM.
Para la concejala de Más Madrid Lucía Lois, este programa "se salta" el Reglamento de Adjudicación de viviendas de la EMVS, aún pendiente de reforma, "creando un nuevo registro de solicitantes y un sorteo para adjudicación distinto".
"Empiezan con las 52 viviendas de la parcela de Iberia Loreto, en Barajas, para ingresos de hasta 5,5 veces el IPREM y luego se irán incorporando más, previa aprobación en el Consejo de Administración de la EMVS", ha señalado la edil en declaraciones a Europa Press tras el consejo de administración de la empresa pública.
Plan Reviva bajo la lupa
Los grupos de izquierda han puesto igualmente el foco en el Plan Reviva del Ayuntamiento de Madrid. Este proyecto de la EMVS Madrid permite a los propietarios ceder viviendas vacías en usufructo a la empresa municipal durante un tiempo determinado, con garantías y percibiendo la renta pactada, con independencia de que el piso esté o no finalmente alquilado.
En este contexto, Pedro Barrero (PSOE) ha remarcado que "apenas ha logrado 198 viviendas y 143 inquilinos". "Un resultado claramente insuficiente para una ciudad como Madrid", ha apuntado.
Asimismo, ha criticado que el programa se abre "a rentas superiores a 62.000 euros" con el fin, a su entender, de "afianzar un negocio a propietarios con opacidad y dejar fuera a quienes más lo necesitan".
"Desde el PSOE lo decimos claro, la EMVS debe garantizar el derecho a la vivienda y no puede ser una inmobiliaria al servicio de unos pocos", ha insistido el concejal.
Por su parte, Lucía Lois (Más Madrid) considera "grave" que se eleven los requisitos económicos de los solicitantes, "de 5,5 a 7,5 veces el IPREM". A su juicio, este nuevo umbral "reconoce" que las rentas medias no consiguen acceder a vivienda en la capital y, pese a ello, "no se hace nada" para aliviar la crisis habitacional.
"La justificación del aumento pone de manifiesto la estrategia de no hacer nada para frenar el aumento de los alquileres en la ciudad. Es decir, que ven la situación de emergencia y en lugar de topar los precios optan por quitar a los más vulnerables de la lista para poner a los que ganan 90.000 euros", ha censurado la edil.