Los quince senadores que el PSOE cedió al comienzo de la legislatura para facilitar la creación de otros tres grupos parlamentarios ya están integrados en las filas de la bancada de la que provienen, la del Grupo Socialista. Sin embargo, otros dos han causado baja para pasar a ser componentes de los Grupos Vasco (PNV) y de Izquierda Confederal (Más Madrid, Compromís, Geroa Bai, Agrupación Socialista Gomera y la coalición de PSOE-Sumar en Ibiza-Formentera).
Al Grupo Vasco ha ido a parar Cristina Moreno Fernández, parlamentaria electa por Valencia, mientras que el escogido para el Grupo Izquierda Confederal ha sido Salvador Vidal Varela, senador por León. Ambos, al contrario de lo sucedido con la quincena de señorías cedidas por unos días, pasarán al menos varios meses con sus formalmente nuevos compañeros.
Impedir la desaparición de dos grupos
La salida de Moreno y Vidal se produjo hace una semana, el pasado martes 26 de septiembre. La decisión se tomó con un objetivo, la de impedir la disolución de los dos grupos a los que han ido destinados, como confirman a Demócrata desde el Grupo Socialista. El Reglamento del Senado exige un mínimo de diez miembros para constituir un grupo parlamentario. Una vez formado, ese número puede reducirse, aunque nunca a «un número inferior a seis» (artículo 27.2). Si así fuera, el grupo «quedará disuelto al final del periodo de sesiones en que se produzca esta circunstancia».

Esa referencia temporal, la del final del periodo de sesiones, es la que marca el calendario de idas y venidas en los grupos. Y así será en esta ocasión. En el caso del Grupo Vasco, el PNV solo cuenta con cinco senadores propios (elegidos bajo sus siglas o designados a propuesta del partido en el Parlamento Vasco). Una situación análoga se vive en el caso de la Izquierda Confederal, donde se agrupan otros cinco legisladores, cada uno de una formación o coalición diferente.
Los grupos con menos de seis integrantes pueden funcionar sin problema, a excepción del final de periodo de sesiones. Al contrario que en el Congreso, donde los cambios de bancada solo se permiten en los cinco primeros días de cada periodo de sesiones, en el Senado pueden llevarse a cabo en cualquier momento de la legislatura. De esta forma, a los grupos Vasco y Confederal les habría bastado con que el PSOE les hiciera la cesión en el tramo final del actual periodo de sesiones (diciembre), momento en el que se evaluará si algún grupo incurre en causa de disolución por no alcanzar el umbral de parlamentarios exigido.

