El Diario de Sesiones del 23 de febrero de 1981 concluye de forma abrupta en los siguientes términos: «Sonando ráfagas de metralleta, queda interrumpida la sesión». El Pleno tenía previsto investir a Leopoldo Calvo-Sotelo como presidente del Gobierno pero la entrada del teniente coronel Antonio Tejero lo impidió.
Se cumplen 43 años del intento del golpe de Estado, todavía muy presente en el hemiciclo por el rastro que dejaron las balas, pero también en el debate parlamentario. El motivo más recurrente: la desclasificación de todo el material documental sobre el 23F.
Una tarde y una madrugada
En la última década se han registrado seis Proposiciones no de Ley (PNL) sobre esta cuestión. El Grupo Izquierda Plural (GIP), integrado entre otros por Izquierda Unida, tomó la iniciativa en 2012 presentando dos PNL de idéntico contenido en la Comisión Constitucional y en el Pleno. Ambas caducaron antes de formar parte de algún orden del día.
En el escrito a la Mesa se instaba al gobierno de Mariano Rajoy a la desclasificación de todos los documentos y grabaciones de las conversaciones telefónicas, en poder del Estado, que tuvieron lugar durante la tarde y madrugada del 23 y lamañana del 24 de febrero de 1981.
