La Seguridad Social alcanza un nuevo récord: más de 3,4 millones de trabajadores extranjeros ya cotizan en España

Los afiliados de origen extranjero representan más del 15% del empleo y crecen cuatro veces más rápido que el conjunto del mercado laboral, impulsados por la regularización extraordinaria y la demanda de mano de obra en sectores estratégicos

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La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, durante una rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, a 7 de julio de 2026, en Madrid (España). Marta Fernández - Europa Press
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Con motivo de la regularización extraordinaria de migrantes, el pasado mes de junio el Ministerio de Seguridad Social registró por primera vez un sorpaso en el número de afiliados latinoamericanos frente al número de los afiliados europeos a la Seguridad Social (SS). En concreto, la SS registró en el mes de junio 3.446.178 afiliados extranjeros, un nuevo máximo histórico tras sumar 355.296 cotizantes más que un año antes. El incremento es del 11,3%, muy por encima del crecimiento del empleo total, que se sitúa en torno al 2,8%.

Todo ello indica que la inmigración laboral en España está cambiando de rostro. Los trabajadores de nacionalidad extranjera representan ya más del 15,4% del conjunto de afiliados al sistema, una cifra que confirma el creciente peso de la inmigración en el funcionamiento del mercado laboral español. Si se eliminan los efectos estacionales, la afiliación también marca máximos históricos, con más de 3,32 millones de ocupados. Los datos proceden de la Seguridad Social.

La regularización acelera el crecimiento

Uno de los factores que explica este aumento es el proceso extraordinario de regularización impulsado por el Gobierno. Según los datos del Ministerio de Inclusión, 160.000 personas ya estaban dadas de alta en la Seguridad Social a finales de junio como consecuencia directa de este procedimiento.

Por nacionalidades, Marruecos continúa siendo el principal país de origen, con más de 422.000 afiliados. Le siguen Rumanía, con alrededor de 354.000 trabajadores, y Colombia, que supera ya los 316.000 cotizantes. Al mismo tiempo, el número de trabajadores autónomos extranjeros también continúa creciendo. En junio se superaron los 525.000 afiliados al RETA, lo que supone un aumento interanual del 7,9%.

Un cambio estructural en la economía española

Todo ello refleja un cambio estructural de la economía. Durante décadas, la inmigración laboral en España estuvo protagonizada principalmente por ciudadanos europeos. Hoy, el crecimiento del empleo depende cada vez más de la llegada de trabajadores procedentes de terceros países, especialmente de América Latina.

Más allá del récord de afiliación, los datos reflejan una transformación demográfica del empleo en España. Por primera vez desde que existen registros comparables, los trabajadores latinoamericanos afiliados a la Seguridad Social superan en número a los europeos, un cambio impulsado tanto por los flujos migratorios recientes como por la regularización extraordinaria aprobada por el Ejecutivo.

Este cambio coincide con el crecimiento de sectores intensivos en mano de obra y con el envejecimiento progresivo de la población española, dos factores que diversos economistas consideran determinantes para explicar el aumento del peso de los trabajadores extranjeros en el sistema de cotizaciones. Sin embargo, estos datos están generando debate político, pues mientras el Gobierno defiende que la inmigración resulta imprescindible para sostener el crecimiento económico y el sistema de pensiones, la oposición reclama un mayor control de los flujos migratorios y cuestiona los efectos de la regularización extraordinaria.

¿Por qué está ocurriendo este cambio?

Varios factores explican esta evolución. Por un lado, España mantiene una fuerte demanda de mano de obra en sectores como la hostelería, los cuidados, la construcción, el comercio o el transporte, actividades donde buena parte del crecimiento del empleo se está cubriendo con trabajadores extranjeros. Así lo ha explicado la ministra Elma Saiz: "“La afiliación extranjera sostiene sectores estratégicos como los cuidados, la agricultura, la construcción, la hostelería, el transporte o la sanidad".

Por otro, la proximidad lingüística y cultural, la existencia de amplias comunidades ya asentadas y las oportunidades laborales convierten a España en uno de los principales destinos para la emigración latinoamericana. El Ministerio de Inclusión también destaca que la reforma laboral ha favorecido un aumento del empleo indefinido entre los trabajadores extranjeros, reduciendo la temporalidad respecto a años anteriores.