Recién inaugurada la campaña electoral para los comicios legislativos del próximo 23 de julio, Vox ha convocado a los medios para la presentación de su programa económico. Para ello han comparecido desde la sede de la formación el vicepresidente de Acción política del partido y eurodiputado, Jorge Buxadé, y el portavoz del grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados, Iván Espinosa de los Monteros.
La formación presidida por Santiago Abascal ha tirado de su Agenda España para articular el programa del 23-J, una declaración de intenciones en contraposición a la Agenda 2030, que el partido presentó en público el pasado otoño.
«No se trata de subir o bajar un punto de uno u otro impuesto». El catálogo económico de Vox es el «resultado de un diagnóstico de propuestas», como ha defendido Buxadé, quien no ha dudado en calificarlo como la «mayor reforma fiscal de la historia reciente de España».
Reforma fiscal de gran alcance
Para ello proponen, «entre otras medidas», la supresión de «todos aquellos impuestos que no gravan la renta efectiva de los españoles». ¿Y en qué se traduce eso? En la eliminación de tres impuestos:el que grava sucesiones y donaciones, el de patrimonio y el de plusvalía municipal, una figura impositiva esta última, que supone entre el 10 y hasta el 50% de los ingresos para centenares de ayuntamientos.
Las anteriores no son las únicas modificaciones que afectarían a la capacidad de recaudación y mermarían los presupuestos de comunidades autónomas y ayuntamientos. En la batería de medidas sobre la materia no son pocos los tributos cedidos a otros niveles de la administración públicas que se plantean tocar, siempre a la baja.
