La Comisión Ejecutiva de COAG se desplazará este viernes a Bruselas para mantener un encuentro con el comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, una cita que la organización define como una “reunión de máxima urgencia” ante la “tormenta perfecta” que pone en jaque la viabilidad económica de las pequeñas y medianas explotaciones profesionales, según ha señalado en un comunicado.
El motivo de la alarma es la escalada del conflicto en Irán desde marzo, con cierres intermitentes del Estrecho de Ormuz y el consiguiente encarecimiento del gas natural en Europa, lo que ha provocado una nueva crisis de costes para el campo apenas tres años después del duro shock de 2022.
“Los fertilizantes nitrogenados han subido más de 50% en apenas un mes y llenar hoy, en plena siembra de primavera, el depósito del tractor cuesta el triple que antes del inicio de la guerra en Oriente Medio”, ha subrayado el secretario general de COAG, Miguel Padilla.
Ante este escenario, COAG solicitará a Hansen que se active de forma “inmediata” el artículo 219 de la OCM única para permitir medidas excepcionales de apoyo a los sectores más afectados, así como la creación de un nuevo marco temporal de ayudas de Estado a los insumos agrarios, siguiendo el modelo aplicado tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Durante la reunión, la organización agraria también “exigirá respaldo” de Bruselas a las iniciativas fiscales ya planteadas en España, como la aplicación de un IVA reducido al 10% para los insumos agrícolas y bonificaciones en el IBI rústico. Del mismo modo, reclamará que la UE acelere la estrategia de autonomía en fertilizantes, impulsando la producción interna de urea y amoníaco con gas a precios competitivos y diversificando proveedores para reducir la dependencia de Rusia.
“La guerra de Irán no puede ser otra crisis pagada íntegramente por el agricultor y el ganadero”, ha recalcado Padilla, que aprovechará el encuentro para denunciar el componente especulativo en la cadena de suministro, ya que parte de los incrementos de precios se aplican sobre insumos comprados antes del estallido del conflicto.
COAG aprovechará además la cita con Hansen para abordar el debate de fondo sobre el futuro de la agricultura europea, centrado en el diseño de la PAC posterior a 2027 y el próximo Marco Financiero Plurianual.
La organización ha mostrado su rechazo total a la idea de integrar la PAC en un “fondo único” junto a la política de cohesión, al considerar que diluiría su naturaleza sectorial y dejaría desprotegidas a las pequeñas y medianas explotaciones. En su lugar, reclamará mantener la estructura de dos pilares, fijar un límite de 60.000 euros por beneficiario en los pagos directos del Primer Pilar para garantizar que los recursos lleguen a agricultores activos y no a grandes propietarios de tierras, y reforzar el Segundo Pilar, clave para financiar el relevo generacional y las áreas rurales con mayores dificultades.
En esta línea, COAG propondrá un plan específico para favorecer la incorporación de jóvenes al campo, ante la perspectiva de que, de aquí a 2030, seis de cada diez agricultores en España alcanzarán la edad de jubilación.
Asimismo, los representantes de la organización pondrán sobre la mesa la política comercial de la UE, manifestando su oposición a los acuerdos de libre comercio agrícola con terceros países y a la competencia desleal que, a su juicio, estos pactos consagran.
“La agricultura vuelve a ser utilizada de forma sistemática como moneda de cambio en negociaciones comerciales. El Diálogo Estratégico sobre el Futuro de la Agricultura de la UE (2024) reclamó una reforma profunda de la política comercial agraria, esa recomendación ha sido ignorada por completo y se lo recordaremos a Hansen”, ha reiterado Padilla.