El Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen “Condado de Huelva”, “Vinagre del Condado de Huelva” y de la Indicación Geográfica Protegida “Vino Naranja del Condado de Huelva” ha otorgado a la cosecha de 2025 la calificación de “muy Buena”, a pesar de que se ha desarrollado en una campaña “especialmente complicada” para el viñedo por la fuerte presencia del mildiu.
La resolución, refrendada por el Pleno del organismo tras estudiar el informe del Comité Técnico y las conclusiones del Panel de Cata, subraya la capacidad del tejido vitivinícola del Condado para “mantener altos estándares de calidad incluso en condiciones adversas”, según ha señalado el propio consejo regulador en un comunicado.
“El resultado de esta añada es, sobre todo, mérito del trabajo en el campo. El vino empieza en la viña, y el esfuerzo constante del viticultor ha sido determinante para alcanzar esta calidad en un año tan complicado”, ha indicado el presidente del consejo regulador, Vicente Pérez García de Prado.
Menos uva, pero vinos de gran nivel
El consejo detalla que la campaña 2025 se vio condicionada por “importantes dificultades” sanitarias en las viñas, lo que provocó una merma “de forma significativa” en el volumen de producción. No obstante, los vinos obtenidos han ofrecido un comportamiento “muy positivo”, en particular los blancos jóvenes.
“Ha sido un año de mucho trabajo y de mucha atención en el campo. El viticultor ha tenido que estar muy pendiente de la viña en todo momento, y ese esfuerzo diario es el que hoy se refleja en la calidad de los vinos”, ha añadido Pérez García de Prado.
El Panel de Cata ha puesto el foco en los vinos blancos jóvenes elaborados con la variedad autóctona Zalema, que han alcanzado una “gran calidad” tanto en sus parámetros analíticos como en su expresión sensorial. Estos vinos destacan por su “frescura, equilibrio y una marcada personalidad”, lo que refuerza a la Zalema como “uno de los principales valores diferenciales del Condado de Huelva en el mercado”.
“La Zalema es parte de nuestra identidad, pero detrás de cada vino hay personas. Sin el cuidado del viñedo, sin ese trabajo constante del agricultor, no sería posible hablar de calidad”, ha remarcado el presidente.
La calificación de la añada se ha sustentado en el estudio de mostos y vinos, junto con la cata sensorial desarrollada por el Panel de Cata del Consejo Regulador, “garantizando que los productos amparados por la denominación mantengan los niveles de calidad exigidos”. Gracias a este sistema, el consumidor tiene la seguridad de que los vinos del Condado de Huelva “responden a criterios estrictos de control y a un compromiso constante con la excelencia”.
Perspectivas comerciales con optimismo
Con la mención de “muy Buena”, el sector encara la salida al mercado de la añada 2025 con “confianza”, apoyándose en la “calidad” de sus vinos y en “el reconocimiento de una tradición vitivinícola que sigue evolucionando”.
“Esta calificación es también un reconocimiento a quienes trabajan la tierra cada día. El futuro del vino del Condado se construye en el campo, y ahí está nuestra verdadera fortaleza”, ha concluido Pérez García de Prado.