El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha comunicado que la inversión prevista para el plan de modernización de regadíos asciende finalmente a 2.700 millones de euros. Este programa, que abarca el periodo 2021-2027, se convertirá en el mayor plan de su categoría y permitirá intervenir en 750.000 hectáreas, de las que unas 200.000 se renovarán por primera vez.
Planas ha realizado este anuncio durante la inauguración del XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, que se celebra desde este martes en Ciudad Real. Desde allí ha reivindicado el regadío como pieza central del sistema agroalimentario español, recordando que, pese a ocupar solo el 22% de la superficie agraria útil, aporta el 61% de la producción final, lo que demuestra su peso en la economía del campo.
El titular de Agricultura ha insistido en que este programa de modernización responde a una apuesta "decidida, estratégica y prioritaria" del Gobierno, con el objetivo de consolidar un modelo de riego más eficiente, sostenible y preparado para los desafíos del clima, lo que lo convierte en "el mayor de la historia".
Entre las principales líneas de trabajo, ha destacado la implantación de tecnologías de precisión, la digitalización de los sistemas, el uso de energías limpias y la generalización de herramientas inteligentes para la gestión del agua.
En su intervención, ha alertado de que España se enfrenta a un escenario de menor disponibilidad de recursos hídricos, con proyecciones que apuntan a una caída de la pluviometría de entre el 12% y el 40% a finales de siglo.
Ante este contexto, ha defendido que el regadío aporta estabilidad a las cosechas y contribuye a asegurar el suministro de alimentos, remarcando que "no consumimos agua, usamos agua para producir alimentos".
Planas ha puesto también el acento en la función de los regantes, a quienes ha descrito como "gestores responsables" del agua y protagonistas de la transformación del sector. Ha resaltado el papel de las comunidades de regantes como elementos clave en la modernización y en la adopción de nuevas tecnologías, señalando que su participación las convierte en "aliados imprescindibles" para avanzar hacia una agricultura más sostenible.
El ministro ha recordado que en España existen cerca de 3,7 millones de hectáreas de regadío, lo que sitúa al país como referencia internacional tanto por la superficie regada como por la eficiencia en el uso del agua y la obtención de producciones de alto valor añadido. Un modelo que ha definido como la "joya de la corona y la columna vertebral" del sistema agroalimentario nacional.
Ha subrayado además que esta transformación ya está en curso gracias a la incorporación de herramientas como la inteligencia artificial, el big data, los sistemas de riego inteligente o los contadores digitales, junto con el impulso a las energías renovables y al desarrollo de recursos hídricos no convencionales, como la reutilización y la desalación.
A todo ello ha añadido el progreso en nuevas técnicas genómicas, que harán posible disponer de variedades de cultivo más adaptadas a la escasez de agua y a las temperaturas extremas, en un escenario de presión climática creciente.
Defensa del regadío en la Unión Europea
En el ámbito comunitario, Planas ha explicado que España está defendiendo que los regadíos sigan siendo elegibles para acceder a fondos europeos en el próximo marco de la Política Agraria Común. Ha descrito esta negociación como compleja, pero esencial para garantizar el futuro del regadío y de todo el sector agrario.
Para concluir, ha vinculado la sostenibilidad del regadío con la seguridad alimentaria y la autonomía estratégica de la Unión Europea, remarcando la importancia de "aprovechar cada gota de agua" y de consolidar un modelo productivo capaz de hacer frente a los retos climáticos y geopolíticos actuales.