La última campaña de recogida de la aceituna en Andalucía ha concluido con la sustracción de 618.225 kilos, lo que supone un descenso del 27,5 por ciento en comparación con la campaña precedente, mientras que el número de robos se ha reducido en más de un 40 por ciento. Paralelamente, se ha procedido a la detención de 49 personas, un aumento del 36 por ciento.
Estos datos han sido ofrecidos este jueves por el delegado del Gobierno de España, Pedro Fernández, y el general de brigada y jefe de la IV Zona de la Guardia Civil en Andalucía, Luis Ortega, durante la presentación del balance del dispositivo de seguridad desplegado en esta campaña agrícola.
En una comparecencia ante los medios en Jaén, principal zona productora mundial de aceite de oliva, y junto al subdelegado del Gobierno, Manuel Fernández, el delegado ha trasladado su reconocimiento a los agentes de la Guardia Civil que han intervenido en el operativo por los resultados alcanzados, vinculados a un amplio despliegue de medios y unidades, entre ellas Seguridad Ciudadana, Equipos Roca, Protección de la Naturaleza, Subsector de Tráfico, Unidad Orgánica de Policía Judicial, Grupo de Información, unidades Fiscales, la Unidad Aérea y el escuadrón de caballería.
Fernández ha subrayado igualmente la planificación previa y la coordinación con distintos agentes del sector agrario o relacionados con él, tanto para reforzar las medidas de autoprotección y prevención de delitos e infracciones, como para diseñar los dispositivos de seguridad en función de la información recabada.
En este trabajo se ha contado con la implicación de agricultores, responsables de almazaras y centros de compra, empresas de seguridad privada, guardas de campo, organizaciones agrarias, administraciones locales y oficinas comarcales agrarias.
En cuanto al balance del operativo, el delegado ha precisado que, desde noviembre y hasta el final de la campaña, se ha constatado el robo de 618.225 kilos de aceitunas, un 27,5 por ciento menos que el año anterior, “de los que más de un tercio se ha localizado en la provincia de Jaén” (226.150 kilos). De esa cantidad total, se han recuperado 165.294 kilos. Además, los robos se han reducido un 41,8 por ciento, los hurtos un 19,14 por ciento y los daños un 55,56 por ciento.
En el conjunto de la comunidad autónoma se han desarrollado hasta el momento 21 operaciones destacadas. En ellas, además de los 49 detenidos, hay 242 personas investigadas (122 en Jaén) como presuntas autoras de 393 hurtos y diez robos.
Por su parte, el general Luis Ortega ha explicado que el dispositivo de la Guardia Civil para la campaña 2025-2026 ha incorporado tecnología avanzada para la prevención, vigilancia y esclarecimiento de delitos, como drones y cámaras térmicas, que han facilitado la resolución de los casos. Este refuerzo ha contribuido a que “haya sido la campaña de la aceituna con menor número de delitos e infracciones de los últimos cuatro años”.
Asimismo, ha ofrecido algunos datos sobre delitos en explotaciones agrícolas y ganaderas en toda Andalucía, “más allá del ámbito olivarero”. “En lo que va de trimestre, se han detectado 809 infracciones penales, cifra menor que el pasado año, cuando se contabilizaron en el mismo periodo 869, es decir, hemos bajado un 6,9 por ciento”, ha señalado.
NUEVO MODUS OPERANDI
El delegado del Gobierno ha aludido al nuevo ‘modus operandi’ identificado durante esta campaña, consistente en la introducción de aceituna de origen ilícito en almazaras y puntos de compra. Este sistema se apoya en la colaboración de determinados agricultores —en algunos casos, incluso titulares de almazaras— que dejan bateas vacías en sus explotaciones.
Estos recipientes “son cargados durante la noche con aceituna sustraída por grupos organizados de diversa procedencia y, a continuación, los propios agricultores trasladan la mercancía simulando que procede de sus fincas, y elaboran la documentación necesaria para dotarla de una apariencia de legalidad, facilitando así su entrada en el circuito comercial”.
Ante esta situación, Fernández ha apelado a la responsabilidad, “ya que el daño se lo hacen al propio sector, que puede ver mermada su calidad y su reconocimiento en los mercados”, y ha alertado del “peligro que supone para la salud pública dotar de legalidad un alimento cuyo origen es desconocido”.
“Solo desde la responsabilidad y la concienciación de la excelencia de nuestro producto estrella, podremos mantener la fortaleza que sitúa a Andalucía como un actor estratégico en el mercado global del aceite de oliva, capaz de atender tanto la demanda nacional como la internacional”, ha remarcado.