La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha llevado a cabo un estudio comparativo de 24 referencias de mejillones en escabeche, en el que la mayoría logra "buenos o muy buenos resultados globales", y en el que "destacan especialmente" las conservas elaboradas con mejillón gallego.
En su informe, la organización pone el foco en el valor nutricional, la seguridad alimentaria y la degustación de este producto. "Un aspecto, este último, en el que destacan especialmente las latas con mejillón gallego (especie 'Mytilus galloprovincialis'), cultivado en bateas en las rías, frente a las latas que incorporan mejillón chileno (especie Mytilus chilensis)".
Uno de los ejes centrales del trabajo de la OCU ha sido la detección de posibles riesgos para la salud, ya que en el caso de los mejillones "existen amenazas graves como las biotoxinas producidas por microalgas en determinadas épocas del año; o los metales pesados que acumulan los bivalvos al filtrar el agua si estuviera contaminada". Según detalla el análisis, no se han observado problemas relevantes, "salvo una cierta presencia de cadmio cerca del límite permitido en una de las latas".
En cuanto al perfil nutricional, la OCU concluye que la mayoría de las conservas evaluadas presenta una "buena o muy buena" calidad. Pese a un leve exceso de sal asociado al escabeche, más evidente en las marcas Albo, Calvo y Cuca, se trata de un alimento rico en proteínas de alto valor biológico y con alrededor de un 4,5% de grasa. Además, destaca su aporte de Omega 3 y su papel como una de las fuentes más relevantes de hierro y vitamina B12 en la alimentación. "De hecho, son más saludables que otros aperitivos habituales como las patatas fritas, los cacahuetes o las aceitunas", agrega el informe.
El estudio también compara precios y concluye que el coste más alto de algunas marcas de fabricante, que puede alcanzar los 7 euros por lata, frente a las marcas blancas, que se sitúan por debajo de los 2 euros, no implica necesariamente una calidad superior. De hecho, entre las siete conservas mejor puntuadas, cuatro pertenecen a marcas de distribución, y dos sobresalen por su excelente relación calidad-precio: Mejillón de Galicia de Eroski y Sal de Plata de Aldi.
Por último, la OCU incide en las pautas de conservación tras la apertura del envase. Recomienda consumir las latas de mejillones en un máximo de tres o cuatro días, siempre guardadas en el frigorífico y en un recipiente hermético. Aconseja optar por un tarro de cristal, al tratarse de un material neutro que minimiza la posible transferencia de sustancias al alimento.