Las elecciones europeas del 9 de junio llegaron en un momento marcado por la irrupción de la inteligencia artificial. En este escenario electoral, parece normal que los programas políticos de los principales partidos hayan recogido propuestas relacionadas con los retos y oportunidades que plantea la IA.
Las elecciones europeas del 9 de junio llegaron en un momento marcado por la irrupción de la inteligencia artificial
Esta lógica responde a la importancia de tener claro que el posicionamiento político que adopte Europa en este momento no sólo condicionará el futuro de la competitividad de las empresas y de los derechos de los ciudadanos, sino que afectará a la propia soberanía digital de los Estados miembros, entendida en términos de dependencia tecnológica y posicionamiento geoestratégico de Europa en un tablero internacional cada vez más complejo.
Agente clave en la UE
Dicho con otras palabras, de la política que se adopte para la inteligencia artificial dependerá que Europa en general, y España en particular, se conviertan en un agente clave para el desarrollo de la IA o, por el contrario, que nos veamos avocados a la irrelevancia tecnológica más absoluta.
