Tal y como habían anticipado las encuestas, las elecciones europeas han resultado en el Parlamento Europeo más fragmentado de la historia de la UE y han tenido consecuencias políticas muy importantes en algunos Estados miembros, como Alemania, Francia e Italia.
Giro a la derecha
Las elecciones han reflejado un desplazamiento hacia la derecha de las preferencias de los electores. En Alemania los socialdemócratas del canciller Scholz han sido superados por el partido de extrema derecha Alternativa por Alemania y los ecologistas pierden más de un tercio de sus escaños. En Francia, el partido del presidente Macron no ha llegado ni a la mitad de los votos de Marine Le Pen, lo cual ha propiciado la inmediata convocatoria de elecciones legislativas y una Asamblea Nacional que dificulta la gobernabilidad.
