La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) ha publicado recientemente el informe #IntegrityOutlook 2024, un estudio que radiografía el estado de la transparencia en los países más desarrollados y refleja debilidades sistémicas que siguen favoreciendo, en algunos casos, la corrupción.
El informe pone el foco también en los grupos de interés o lobbies y su participación en el diseño de las políticas públicas, evidenciando que la falta de transparencia y regulación genera situaciones lesivas para las democracias y las organizaciones que trabajan éticamente bajo principios fundamentales como la transparencia.
A medida que los miembros de la OCDE navegan a través de panoramas legislativos más complejos, la petición de regulaciones estrictas de los grupos de interés se refuerza. En este sentido, el informe se hace eco de la imperiosa necesidad de transparencia, responsabilidad e integridad en los pasillos del poder.
Legislación clara y con control
Este refuerzo normativo sobre grupos de interés debe lograr una legislación alineada con las mejores prácticas internacionales y que garantice un fair play en el que todas las partes interesadas operen en igualdad de condiciones.
Así como incluir definiciones claras y exhaustivas sobre qué y quiénes son los grupos de interés y qué constituyen sus actividades, huyendo de ambigüedades que dejen espacio a interpretaciones perniciosas. Y mecanismos de control, aplicación y sanciones que garanticen la integridad del marco regulador y disuadan de las malas prácticas a quienes sientan la tentación de emplearlas.
Menos de la mitad de los países de la OCDE han definido claramente las actividades de los grupos de interés
La falta de claridad allana el camino a la influencia ilegítima, sirviendo a intereses particulares en detrimento del bien común. Este tipo de prácticas constituyen un execrable ejercicio de corrupción que nada tiene que ver con el buen hacer de los grupos de interés profesionales, que son los principales interesados en su eliminación.
Suspenso para España
Otro aporte muy relevante de #IntegrityOutlook 2024 es su recorrido por la situación regulatoria de los grupos de interés en el mundo. Sorprendentemente, menos de la mitad de los países de la OCDE han definido claramente las actividades de los grupos de interés e identificado a los actores considerados como tales. Esta inmensa laguna normativa no solo socava la salud del sistema democrático, sino que alimenta el riesgo de influencia indebida y corrupción sistémica.
El balance en la Unión Europea, donde se toman decisiones que impactan en la vida de más de 447 millones de ciudadanos, es desigual. Aunque se ha avanzado en la mejora de la transparencia y la rendición de cuentas mediante iniciativas como el Registro de Transparencia de la UE, perviven importantes limbos regulatorios de las actividades de los lobbies y se da una aplicación heterogénea de las regulaciones comunitarias por parte de los estados miembros.
