El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el pasado sábado una orden ejecutiva para impulsar la investigación de psicodélicos como el LSD, la psilocibina y la ibogaína como nuevas formas de tratamiento para personas con enfermedades graves de salud mental.
El LSD es una de las sustancias alucinógenas más potentes y ha mostrado eficacia en controlar la ansiedad en ensayos preliminares. Por su parte, la psilocibina es un compuesto presente en hongos alucinógenos y también se está estudiando para desórdenes del comportamiento.
En cuanto a la ibogaína, es un alcaloide extraído de la raíz de una planta africana que ha mostrado eficacia para tratar las adicciones, aunque causa un gran riesgo cardiaco por lo que debe administrarse bajo supervisión médica. Además, se está profundizando en estrategias químico-farmacéuticas para evitar este efecto secundario.
Nuevas pautas para la Agencia Estadounidense de Alimentos y Medicamentos
La directiva firmada por Trump establece nuevas orientaciones para que la Agencia Estadounidense de Alimentos y Medicamentos (FDA) amplíe el acceso de los investigadores a estas sustancias, hoy clasificadas como drogas ilegales tanto en EEUU como en Europa, en entornos terapéuticos estrictamente controlados.
Trump se congratuló de anunciar estas reformas, que consideró “históricas” antes de firmar el documento en un acto en el Despacho Oval. Lo hizo rodeado de figuras tan polémicas como su secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y el famoso humorista y presentador de pódcasts Joe Rogan, que han impulsado la iniciativa.
El presidente estadounidense recalcó que si estas sustancias resultan tener tantos beneficiosos “como la gente afirma, tendrán un impacto tremendo en el país y en otros”, con un potencial para transformar la vida de los pacientes. Según datos de Mental Health America, uno de cada cinco adultos del país -casi 60 millones de personas- tendrá una enfermedad mental diagnosticable este año. Además, el 46% de los estadounidenses tendrá una enfermedad mental en algún momento de su vida.
Tratamientos eficaces para veteranos del Ejército
Pero la medida firmada el sábado está especialmente destinada a impulsar tratamientos eficaces para los veteranos del Ejército, aquejados en un mayor porcentaje de la población general de depresión mayor, abuso de sustancias como alcohol o drogas. estrés postraumático y suicidio.
La iniciativa recién firmada tiene como objetivo final impulsar vías rápidas para la evaluación, aprobación y uso clínico de estas sustancias. Se pretende también potenciar la coordinación entre la FDA y la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA) para conceder permisos especiales tanto a médicos como investigadores para el uso de estas sustancias en sus ensayos.
Está dotada de 50 millones de dólares, procedentes de fondos ya existentes del Departamento de Salud, para apoyar a los diferentes estados que desarrollen programas con sustancias psicodélicos para enfermedades mentales graves.
Por último, se ordena al fiscal general y al Departamento de Salud que revisen de forma rápida el estatus regulatorio de las sustancias psicodélicas que completen con éxito ensayos de fase III, para poder reubicarlos en otra categoría y permitir su uso médico cuanto antes.
En la presentación a los medios de la iniciativa, Trump no pudo evitar el chascarrillo y citó que estas sustancias podrían reducir las tasas de depresión entre uno 80-90%, por lo que pidió por favor “probar un poco”, para añadir que tomaría “lo que fuera necesario” y que no tiene tiempo para estar deprimido.