Elecciones de Andalucía: así puede afectar a la encuestas y al resultado el pacto del PP y Vox en Extremadura

Si la absoluta de Moreno pende de 15.000 votos, segun sus propias palabras, ¿cómo puede afectarle el pacto de este jueves entre PP y Vox en Andalucía? Estas serían las claves de cómo podría alterar encuestas y resultados un acuerd que llega a solo un mes de las elecciones más importantes de este ciclo político, las andaluzas

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Moreno arremete contra Vox antes del 28F por querer disolver la autonomía andaluza

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Lo primero es, y aunque parezca contradictorio, que en parte el acuerdo entre PP y Vox sellado en Mérida desactiva y activa el marco del "voto útil" sobre el que el PP andaluz sostenía su mayoría absoluta, frena la hemorragia de Vox hacia Juanma Moreno y deja al PSOE de María Jesús Montero sin margen real para capitalizar la ofensiva.

A treinta días justos de que Andalucía acuda a las urnas, el tablero electoral ha cambiado sin que se haya movido todavía un solo voto. El pacto de gobierno firmado esta semana entre el PP de María Guardiola y el Vox de Santiago Abascal en Extremadura -que lo más probable es que se extrapole a Aragón y Castilla y León- altera el equilibrio de fuerzas con el que Juanma Moreno afrontaba su reelección. Y lo hace en el punto más delicado para San Telmo: el filo exacto de los 55 escaños que separan la mayoría absoluta de la dependencia de Abascal.

El propio presidente andaluz lleva semanas admitiéndolo en entrevistas: la diferencia entre gobernar en solitario o verse forzado a pactar está en unos 15.000 votos sobre el millón y medio que maneja el PP. Ese margen, repartido por provincias, decide uno o dos escaños en el reparto de restos. Y ahí es donde el acuerdo extremeño empieza a pesar.

Qué cambia con Mérida

Hasta el jueves, Moreno tenía un marco electoral redondo: "estabilidad o lío". El "lío" eran los bloqueos de Extremadura, Aragón y Castilla y León, con negociaciones enquistadas durante meses y amenazas de repetición electoral. Ese relato alimentaba la transferencia de voto de Vox al PP entre los electores más pragmáticos, los que penalizaban a Abascal por obstruir gobiernos.

Aquí hay dos lecturas: con el pacto firmado, ese argumento pierde potencia. Vox ya no es el partido que bloquea: es el partido que entra en el Gobierno extremeño con una vicepresidencia y dos consejerías, el que impone una narrativa -"prioridad nacional", "los españoles primero"- aunque Génova haya limitado sus efectos legales, y el que puede decir a su votante dudoso que votarle sí sirve para cambiar políticas.

Abascal lo dejó claro el mismo viernes en X: "los andaluces pueden ver con claridad las cosas que empezarían a cambiar con Vox". Y su número dos, Ignacio Garriga, enmarcó el acuerdo en un "contexto nacional" extrapolable a todos los territorios donde el PP dependa de Vox.

Al mismo tiempo, y como bien ha puesto en el mercado político los populares andaluces, ofrece un retrato claro de qué pasaría en Andalucía si no logra la absoluta Moreno y, por lo tanto, puede emitir una señal poderosa al electorado de apostar por el voto útil moderado, en el que el PP andaluz está basando la campaña.

La foto de las encuestas a un mes del 17-M

Los tres sondeos más recientes coinciden en un escenario de cuchillo, con Moreno en el filo de la absoluta: IMOP lo sitúa entre 53 y 55 escaños. Solo en el escenario más favorable la retiene. CENTRA y Sigma Dos son algo más optimistas, pero ninguno lo aleja del margen de error respecto a los 55 necesarios.

En todos, eso sí, Vox crece respecto a 2022 -del 13,5% al entorno del 15%-, pero muy por debajo de su rendimiento en Castilla y León -18,9%-, Aragón -17,8%- o de lo que le daban los sondeos de diciembre (17,5%). Hay techo, pero también recorrido.

Por su parte, el PSOE-A se desploma a mínimos históricos. Montero cierra la tabla de valoración con un 3,3 -el 30% de los encuestados le pone un cero absoluto- frente al 5,5 de Moreno. La candidatura no conecta y este dato es relevante para poner la lupa en lo que podemos ver en las encuestas la semana que viene, cuando el acuerdo de Extremadura 'aterrice' en el marco andaluz.

Cómo afecta el pacto a cada partido

PP: pierde el argumento "voto útil", gana munición anti-Vox

 

El pacto complica a Moreno por un flanco y le ayuda por otro. Por un lado, desinfla la transferencia Vox-PP que estaba engordando su intención de voto: el elector de derecha que dudaba ya no tiene la excusa del bloqueo para castigar a Abascal. Por otro, le da un argumento tangible -ya no hipotético- para agitar el "miedo a Vox" ante el votante de centro que en 2022 migró desde el PSOE. De ahí el giro táctico detectado esta semana: el PP andaluz está mencionando a Vox más que la propia izquierda.

No es casualidad que Feijóo vaya a hacer campaña en Andalucía prácticamente por separado de Moreno. El presidente andaluz necesita blindar la "vía andaluza" -gobierno en solitario, estabilidad, diálogo- frente a la deriva nacional del partido. Moreno el viernes se puso de perfil con el acuerdo pero dejó claro, tanto él como Ayuso en Madrid, que se separaban del mismo. Esto es muy relevante.

¿De qué lado caerá la 'tostada'? Tres cosas para mirar aquí, apoyadas en dos casos por datos duros y en el tercero por un dato 'blando'. El primero: la valoración de Moreno frente a Montero es muy alta y su diferencia, abismal. Esto puede indicar que ante la duda, el progresismo moderado apostará por Moreno para frenar a Vox. El segundo: Hungría. Si el centro quiere 'frenar' a Vox, lo tiene más fácil usando un vehículo que puede ganar y reforzarlo -Moreno- antes que apoyar a una candidata que viene hundida en las encuestas y sin posibilidad de ganar. Y un tercer dato: la agresividad de la candidatura de Macarena Olona en 2022 fue la que decidió la absoluta de Moreno. Esto puede indicar que la sociología andaluza siempre primará opciones 'amables' y de 'estabilidad' frente a la postura más agresiva de los de Abascal. Por lo tanto, el 'premio' se lo llevará, de nuevo, Moreno.

Vox: frena la hemorragia, consolida el 18-20 escaños

Para Abascal, Mérida es una tabla de salvación. Los datos apuntaban a que hasta 3 de cada 10 votantes de Vox en 2022 podrían transferir su apoyo al PP por frustración con el bloqueo. El pacto podría frenar esta fuga. Con el argumento "somos útiles, entramos en gobiernos, cambiamos políticas", Vox puede retener al votante dudoso y apuntar al rango alto de su horquilla (19-20 escaños), especialmente en Almería, Granada y Jaén, donde la narrativa migratoria tiene más tracción.

El riesgo para Vox es el inverso: el votante más duro puede percibir concesiones programáticas y abstenerse. Pero el balance neto debería ser positivo y aguantar el 'tirón' en un escenario adverso frente a las expectativas frustradas en Castilla y León.

PSOE-A: munición retórica, sin capacidad de conversión

Aquí vienen curvas. De un lado, el acuerdo extremeño le da al PSOE el marco "PP=Vox" que funcionó el 23-J de 2023, cuando los pactos autonómicos de 2023 movilizaron al abstencionista progresista en las generales. Además de la fuerza de 'validar' su retórica. Pero en Andalucía ese mecanismo tiene tres limitaciones severas:

  1. Montero carga con el desgaste de Sánchez y tiene un techo de rechazo durísimo.
  2. La fuga del PSOE-A ya está consumada: 257.839 votantes de 2022 se han marchado a PP, Vox e izquierda radical.
  3. Montero ha orientado ya la campaña contra el Moreno 'moderado': el foco electoral está más en la gestión sanitaria y los servicios públicos que en la política nacional, por lo que desmarcarse del mismo puede resultar confuso.

Aunque Pedro Sánchez estará en Huelva este fin de semana y sacará el tema e intentará devolver el foco nacional a la campaña, el mecanismo es complejo por la contradicción.

 

Sí que hay un dato positivo en todo esto de manera clara para los de Montero: la abstención. La validación del marco político general socialista sí que puede provocar que el votante de izquierdas prime reforzar la candidatura más grande de ese espectro político como mecanismo de minimizar daños ante una eventual entrada de Vox en el gobierno andaluz.

De esta manera, la proyección razonable es que el PSOE puede contener la caída y quedarse en el rango 23-25%, parejo a 2022 y que necesita políticamente Montero, pero difícilmente revertir el cuadro. La elección no se juega entre PSOE y PP.

Por Andalucía y Adelante Andalucía: munición electoral

Aquí hay buenas noticias para la denominada 'izquierda de la izquierda' o izquierda alternativa: pueden enfrentarse a un saldo ligeramente positivo, sencillamente porque el marco de confrontación con Vox les viene bien para movilizar. El concepto es la izquierda identitaria y el resultado puede ser 1 escaño adicional de los que le 'bailan' en cualquier provincia.

El escenario más probable el 17-M

Antes del pacto de Mérida, mirando las encuestas, la probabilidad de que Moreno renovara la mayoría absoluta limpia rondaba el 60%. Ahora el riesgo de un movimiento leve a un lado o al otro es aún más extremo y hay más dificultad para vislumbrarla.

Con todo en el aire, serán los debates electorales, los abstencionistas y la movilización del voto joven y primeros votantes los que marquen la pauta, considerando que estos últimos estaban bailando en encuestas entre el PP y Vox. La absoluta de Moreno está más cerca y más lejos que nunca y veremos en los próximos sondeos, tras producirse el pacto de Mérida en un momento crítico por estar conformándose ya el voto en Andalucía, cómo aterrizará en el electorado andaluz.