Abertis ha decidido alargar hasta 2067 la vigencia de su principal concesión en México, que en 2025 generó 638 millones de euros, según ha comunicado este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El acuerdo, de carácter marco, se ha cerrado con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) del Gobierno mexicano para poner en marcha un programa de inversiones y actualización de infraestructuras viarias en el país, a través de su participada Red de Carreteras de Occidente (RCO), uno de los mayores operadores de autopistas del territorio.
Esta iniciativa se integra en un plan federal, el “Plan Michoacán por la Paz y la Justicia”, lanzado en noviembre de 2025 para reforzar la seguridad y el desarrollo social y económico en el estado de Michoacán y alineado con los objetivos del “Plan México”. Con ello se busca “modernizar infraestructuras, mejorar la movilidad y la seguridad vial, y consolidar la colaboración con el Gobierno de México a largo plazo”.
Aumento de tarifas y ampliación de la vida concesional
Dentro de este marco, se prevé la ampliación de la concesión “FARAC I” por unos 19 años adicionales, lo que supone prácticamente duplicar la duración de la concesión de RCO, que pasa de 22 a 41 años, junto con un incremento extra de las tarifas que se aplicará durante los próximos cuatro años y se mantendrá durante todo el periodo concesional.
La concesión, de 799 kilómetros, atraviesa el eje viario central del centro-oeste del país, enlazando el principal corredor industrial, El Bajío, con las dos mayores urbes mexicanas, Ciudad de México y Guadalajara. “FARAC I” registró ingresos de 638 millones en 2025 y está en explotación desde 2007.
El pacto con la SICT contempla un programa inversor de unos 1.200 millones de euros en el periodo 2026-2029, destinado a reforzar la capacidad, la seguridad y la eficiencia de la red. Estas inversiones se financiarán mediante el flujo de caja y nueva deuda de RCO y se organizan en dos grandes líneas de actuación.
Más plazas de peaje y nuevas infraestructuras
Por un lado, RCO acometerá proyectos de baja complejidad, centrados en ampliar plazas de peaje y añadir carriles, con el fin de aumentar la capacidad de la red, agilizar el tráfico y elevar los estándares de servicio y seguridad para los usuarios. Por otro, se destinarán fondos a la construcción, por parte de la SICT, de infraestructuras viales colindantes, en consonancia con las prioridades fijadas por el Ejecutivo mexicano en el marco del Plan Michoacán.
Este nuevo entendimiento supondría la tercera ampliación de “FARAC I”, tras las acordadas en 2014 y 2020. Con esta operación, Abertis subraya que sigue avanzando en su “estrategia de crecimiento como operador perpetuo”, extendiendo la vida de sus activos mediante la prolongación de concesiones de calidad y asegurando flujos de caja estables a largo plazo gracias a una inversión selectiva en infraestructuras clave y diversificadas geográficamente.
El consejero delegado de Abertis, José Aljaro, ha remarcado que “este proyecto consolida la posición de la firma en México, uno de sus mercados estratégicos, y ejemplifica su capacidad para trabajar de la mano de las Administraciones Públicas como socio industrial y financiero a largo plazo, combinando inversión, mejora del servicio y creación de valor en un país donde ya gestionan cerca de 900 kilómetros de autopistas”.
En esta línea, la compañía ha recordado que RCO figura entre los principales gestores de autopistas de México, donde controla cuatro concesionarias que suman cerca de 900 kilómetros en conjunto y que obtuvieron ingresos de 722 millones de euros en 2025.
“Su ubicación estratégica entre los principales polos de la industria automovilística, Ciudad de México y los puertos clave del país, hace que una parte relevante de su tráfico esté estrechamente vinculada a la evolución de la economía de Estados Unidos”, ha añadido.