El Banco Central Europeo mantiene sin cambios los tipos de interés oficiales en el 2,25%, mientras el organismo mantiene abiertas sus próximas decisiones ante la evolución de la inflación y los precios de la energía.
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves mantener sin cambios los tipos de interés oficiales, después del incremento de 25 puntos básicos aprobado en junio para frenar las presiones inflacionistas. La decisión supone una pausa después de que el BCE elevara los tipos el pasado 11 de junio por primera vez en casi tres años. Aquel movimiento supuso elevarlo del 2% hasta el 2,25%.
El BCE no anticipa su próxima decisión
El organismo presidido por Christine Lagarde no se compromete de antemano con una nueva subida ni con una bajada. El Consejo de Gobierno seguirá tomando sus decisiones reunión a reunión, en función de los datos económicos disponibles.
Para fijar los tipos, el BCE tendrá en cuenta las perspectivas de inflación, los riesgos que rodean esas previsiones, la evolución de la inflación subyacente y la transmisión de la política monetaria a la economía.
La pausa llega en un escenario marcado por la incertidumbre sobre los precios energéticos. El encarecimiento del petróleo y el gas puede trasladarse al resto de los precios y dificultar que la inflación regrese de forma estable al objetivo del 2% a medio plazo.
En sus proyecciones de junio, el Eurosistema situó la inflación media en el 3% en 2026, el 2,3% en 2027 y el 2% en 2028. Para la inflación sin energía ni alimentos, sus previsiones fueron del 2,5% tanto en 2026 como en 2027 y del 2,2% en 2028.
Qué implica para el euríbor y las hipotecas
La decisión evita un nuevo aumento inmediato del precio oficial del dinero, pero no garantiza una bajada del euríbor. El índice utilizado para calcular la mayoría de las hipotecas variables también depende de las expectativas sobre las siguientes decisiones del BCE.
Si el mercado anticipa nuevas subidas durante los próximos meses, el euríbor puede permanecer elevado o seguir aumentando incluso aunque el BCE haya mantenido ahora los tipos.
Para quienes tienen una hipoteca variable, el efecto dependerá del nivel del euríbor en la fecha de revisión del préstamo y de su comparación con el dato registrado seis o doce meses antes.
Los nuevos créditos hipotecarios, personales y empresariales también seguirán condicionados por unos tipos superiores a los vigentes antes de la subida de junio. Los depósitos y productos de ahorro, por el contrario, pueden conservar durante más tiempo una remuneración más elevada.