El FMI desaconseja rebajar impuestos a la energía y reclama estrategias fiscales a largo plazo

El FMI avisa de que las rebajas fiscales y subsidios a la energía ponen en riesgo la sostenibilidad fiscal y reclama reformas y medidas de largo plazo.

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Logo del Fondo Monetario Internacional (FMI). Soeren Stache/dpa

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido a los gobiernos de que recurrir a fórmulas rápidas para contener el encarecimiento de la energía, como reducciones de impuestos, subvenciones generalizadas o límites administrativos a los precios, puede tensionar de forma seria las cuentas públicas con el paso del tiempo.

“Si bien la intención detrás de estas medidas puede ser buena, ya que buscan proteger a la población del impacto, tales acciones indiscriminadas no serán toleradas. Solo prolongamos el sufrimiento causado por los altos precios”, ha indicado la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en el marco de las reuniones de primavera del organismo internacional.

En un contexto en el que el propio Fondo prevé que la deuda pública mundial pueda escalar hasta el 100% del PIB en 2029, la institución ha reclamado a los Estados que preserven una política fiscal sólida y creíble.

“Por lo tanto, para mantener la credibilidad de su política fiscal, los responsables políticos deben encontrar un equilibrio cuidadoso entre salvaguardar la sostenibilidad fiscal y proteger a los más afectados y con menor capacidad de respuesta”, ha indicado Georgieva.

Aunque la máxima responsable del FMI ha valorado positivamente que numerosos gobiernos hayan evitado este tipo de intervenciones generalizadas, también ha criticado que otros países estén recurriendo a “controles a la exportación o recortes de impuestos generalizados”.

En este escenario, Georgieva ha instado a priorizar las respuestas de largo alcance y a considerar otros factores que condicionan la economía global, como las tensiones geopolíticas, la evolución del comercio internacional, los avances tecnológicos, los cambios demográficos o el calentamiento global.

“Los responsables políticos deberán llevar a cabo reformas estructurales para impulsar la productividad y el crecimiento. Una economía sólida es el mejor amortiguador. Y una vez que pase este impacto, entonces debemos recuperar el margen de maniobra en materia de políticas”, ha argumentado Kristalina Georgieva.

En Europa, varios países, entre ellos España y Alemania, han optado por incluir rebajas fiscales en sus paquetes para mitigar las consecuencias derivadas del conflicto de Irán sobre los precios energéticos. En contraste, el Ejecutivo francés ha tildado estos recortes tributarios de “medidas fáciles que no funcionan”.