IATA señala el Jet A, común en EEUU, como vía para aliviar la presión sobre el suministro de combustible aéreo

IATA propone el uso del Jet A, común en Norteamérica, para diversificar el suministro de combustible aéreo y reducir riesgos de escasez en distintos mercados.

2 minutos

Un avión volando. INDRA

Un avión volando. INDRA

Comenta

Publicado

2 minutos

Más leídas

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) considera que el 'Jet A', combustible empleado sobre todo en Norteamérica, puede ser “una solución práctica” para reducir la tensión que soportan actualmente las cadenas de suministro de combustible en la aviación.

El director de Operaciones Técnicas y Vuelo de la asociación, Stuart Fox, ha detallado que este carburante guarda similitudes con el 'Jet A-1', que es el estándar utilizado en la mayoría de vuelos internacionales. La diferencia clave se sitúa en el punto de congelación del 'Jet A', factor que garantiza su operatividad en entornos de bajas temperaturas.

Otra ventaja relevante destacada por Fox en un comunicado es que el combustible predominante en Norteamérica se fabrica a “gran escala” fuera de Oriente Próximo, lo que añade diversidad geográfica a las fuentes de suministro.

“Esto podría ofrecer más opciones a las aerolíneas que se enfrentan a una posible escasez en el suministro de combustible. En los casos en que se aplique, permitirá a las compañías aéreas europeas y de otras regiones operar de la misma manera que muchas lo hacen en Canadá, donde alternan entre el 'Jet A' y el 'Jet A-1' como parte de sus operaciones estacionales”, según el directivo de IATA.

Con el fin de facilitar esa mayor flexibilidad operativa, IATA y la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) han difundido dos guías en las que se detalla cómo podría incorporarse el 'Jet A' en aquellos mercados donde tradicionalmente solo se usa 'Jet A-1'.

Estas directrices recogen cuestiones prácticas que deben valorar los distintos actores. En el caso de los operadores, se incluye la necesidad de considerar el punto de congelación más elevado del 'Jet A' al programar rutas que atraviesen zonas de espacio aéreo muy frías, además de asegurar que cada vuelo se mantiene dentro de los límites operativos certificados de la aeronave.

Por su parte, para las empresas de suministro de combustible y los aeropuertos, la adopción de este tipo de carburante puede requerir la puesta en marcha de un proceso formal de gestión del cambio para introducir de forma segura un combustible distinto. Esto implica revisar y actualizar los procedimientos, establecer un etiquetado claro, reforzar la comunicación con todos los implicados y aplicar medidas adicionales de control de calidad.