Dentro de la jubilación anticipada, y aparte de la vía general (que permite jubilarse aplicando coeficientes reductores, si se cumplen determinados requisitos de edad y de años de jubilación) hay otras modalidades. Entre ellas, la jubilación anticipada para trabajadores con discapacidad, que facilita el retiro a los 56 años sin recorte en el importe de la pensión.
En concreto, pueden acogerse a la misma las personas trabajadoras por cuenta ajena o propia con un grado de discapacidad igual o superior al 45%. Para hacerlo, deberán acreditar que su discapacidad provoca una reducción en su esperanza de vida y que cumple ciertos requisitos relativos al tiempo de cotización y al número de años con una determinada patología.
Adicionalmente, los trabajadores por cuenta ajena y los trabajadores del mar y de la minería del carbón con un grado de discapacidad igual o superior al 65% pueden anticipar su edad de jubilación a los 52 años sin penalización.
¿Qué patologías permiten la jubilación a los 56 años?
El Real Decreto 370/2023, de 16 de mayo, en su anexo, establecía las discapacidades que podían dar lugar a una reducción de la edad de jubilación. Eran estas:
- Discapacidad intelectual.
- Parálisis cerebral.
- Anomalías genéticas:
- Síndrome de Down.
- Síndrome de Prader Willi.
- Síndrome X frágil.
- Osteogénesis imperfecta.
- Acondroplasia.
- Fibrosis Quística.
- Enfermedad de Wilson.
- Trastornos del espectro autista.
- Anomalías congénitas secundarias a Talidomida.
- Secuelas de polio o síndrome postpolio.
- Daño cerebral (adquirido):
- Traumatismo craneoencefálico.
- Secuelas de tumores del SNC, infecciones o intoxicaciones.
- Enfermedad mental:
- Esquizofrenia.
- Trastorno bipolar.
- Enfermedad neurológica:
- Esclerosis lateral Amiotrófica.
- Esclerosis múltiple.
- Leucodistrofias.
- Síndrome de Tourette.
- Lesión medular traumática.
¿Qué 11 nuevas patologías se han incluido?
Al listado anterior, la Seguridad Social sumó, el pasado mes de febrero, 11 nuevas patologías que permitirán la jubilación anticipada sin reducción, y que, según el Gobierno, “permitirá, que en torno a 50.000 personas con discapacidad puedan anticipar su edad de jubilación hasta los 56 años”.
Las nuevas patologías son: espina bífida, amiloidosis por transtiretina variante, párkinson, distrofia miotónica tipo 1 (Steinert), enfermedad de Huntington, enfermedad renal crónica estadio 5, esclerosis sistémica, lesión medular, degeneración corticobasal, atrofia multisistémica y parálisis supranuclear progresiva.
Para la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, “es una medida de justicia con miles de personas que padecen enfermedades de gravedad que les condicionan enormemente su día a día y que, por ello, necesitan anticipar su edad de jubilación para equipararse al resto de los trabajadores. Era algo con lo que el Gobierno estaba comprometido y que viene a atender una demanda de este colectivo”.