La presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández, ha reiterado que el organismo se mantiene “vigilantes y muy pendientes” de la evolución al alza de los precios de los combustibles.
Fernández ha subrayado que “la CNMC sigue muy pendiente del funcionamiento de los mercados y esto es especialmente importante en un contexto de volatilidad en los precios de gas y de petróleo”, durante su intervención en el foro “Wake Up, Spain! Wake Up, Europe! Crecimiento, cohesión e incertidumbre”, un encuentro organizado por “El Español”, “Invertia” y “Disruptores” que tiene lugar esta semana en Madrid.
En este ámbito, la responsable de la CNMC ha señalado que en el área de carburantes trabajan con “la prioridad de preservar un mercado altamente competitivo”, con el foco puesto en evitar distorsiones que puedan perjudicar al consumidor.
Supervisión detallada del mercado de carburantes
Fernández ha remarcado que “no podemos evitar que las circunstancias lleven a subidas de precio, pero tenemos que estar vigilantes para que esas subidas de precio se expliquen por las propias circunstancias de mercado y nada más”.
En esta línea, ha explicado que la unidad de hidrocarburos del regulador está llevando a cabo un análisis “en detalle gasolinera a gasolinera y producto a producto”, cuyos resultados se integrarán en el informe que la CNMC debe presentar antes del 31 de mayo de este año, tal y como fija el nuevo real decreto aprobado este ejercicio.
Asimismo, ha indicado que “también hemos intensificado la coordinación institucional, reforzando los flujos de información con el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa y con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico”. Según ha resaltado, la CNMC persigue que el marco en “el que operan los distintos agentes vinculados a un sector tan transversal como el energético sea cada vez más previsible, más resiliente y más competitivo”.
Colaboración con el sector privado e instituciones sólidas
Fernández ha insistido en que “y para seguir avanzando en esta dirección, la colaboración entre el regulador y el sector resulta esencial”, remarcando a continuación que los progresos “serán mejores y más sólidos cuanto más estrecha sea la colaboración con el sector privado”.
Además, ha puesto el acento en que, en el contexto actual, “lo importante es que las empresas se pregunten de forma constante cuáles son las necesidades reales de los consumidores y cómo van a responder a las mismas”.
Por otro lado, la presidenta de la CNMC ha querido poner en valor el papel de las instituciones, cuya fortaleza considera clave en etapas de elevada incertidumbre. A este respecto, ha defendido que “cuanto más incierto y más complejo es el entorno, más importante es contar con instituciones sólidas, técnicas, predecibles e independientes, capaces de ofrecer confianza, continuidad y previsibilidad”, reivindicando así la labor de la CNMC como regulador independiente.
En esta misma línea, ha recalcado que el organismo desempeña un rol “especialmente relevante”, ya que contribuye a disminuir la incertidumbre mediante seguridad jurídica, supervisión y decisiones técnicas fundamentadas. Según ha dicho, “nuestra independencia ofrece una garantía a consumidores, empresas e inversores, porque protege frente a influencias indebidas, refuerza la confianza de los mercados y favorece un entorno más estable, más justo y más propicio para la inversión eficiente”.
Impulso a las infraestructuras energéticas
Para concluir, Fernández ha destacado la “relevancia decisiva” de las infraestructuras energéticas en el escenario actual. Ha señalado que “necesitamos infraestructuras cuya utilidad se maximice, más digitalizadas y planificadas con anticipación”, recordando que la CNMC lleva dos años trabajando en esa dirección. Según ha apuntado, el objetivo es “avanzar hacia un sistema capaz de aprovechar mejor la red ya existente”.