La Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz se ha concentrado este miércoles frente al Congreso de los Diputados, en Madrid, donde sus representantes han dado lectura a un manifiesto en el que expresan su “vergüenza dolorosa y corrosiva” hacia la clase política, denunciando que se les pretende acallar y emplear como “arma arrojadiza”.
Los afectados han sostenido que, frente a la versión defendida desde distintos ámbitos políticos, la noche del siniestro “hubo confusión y descoordinación” y, después, “altas precipitadas o esperas eternas en la identificación de los fallecidos y en la comunicación a sus familiares”.
Igualmente han criticado que se tardara “más de una hora en darse cuenta” de la presencia del Alvia, así como que los fondos europeos dirigidos a la modernización de la línea Madrid-Sevilla “no se utilizase debidamente”, considerando insuficiente el incremento del 20% en las auscultaciones desde 2020 ante el aumento del tráfico ferroviario en los últimos años.
Por este motivo, han reclamado a los responsables públicos que “dejen de presumir de la marca ferroviaria España”, al afirmar que “son demasiados los hechos que demuestran que los políticos no manejan correctamente un sistema en el que cada día se transporta a miles de ciudadanos”. “Debe pagar del primero al último responsable, han reclamado.
Aunque reconocen que dentro de la propia asociación también se ‘copian’ de los políticos y se producen enfrentamientos cruzados con sesgo partidista, subrayan que continúan cohesionados por encima de sus diferencias personales e ideológicas.
En diversas ocasiones han mencionado al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, reprochándole que presuma de haberse reunido con ellos hace dos meses y exigiéndole que salga a recibir a todos. Aun así, han señalado que “no basta con decir que Puente no es Mazón”, que aseguran que no lo es, pero añaden que “las comparaciones son odiosas”, y han interpelado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, preguntándole “una vez más, ¿dónde está?”.
La lectura de esta carta se ha enmarcado en una concentración ante el Congreso de los Diputados, en la que también han participado víctimas de otros graves accidentes ferroviarios, como Angrois y Bejís.
Con esta movilización pretenden seguir rindiendo tributo y “seguir manteniendo viva la memoria de las víctimas” del descarrilamiento ocurrido en Adamuz el 18 de enero, en el que murieron 46 personas y resultaron heridas cientos más, además de reafirmar su “firme exigencia de que se conozca toda la verdad sobre lo sucedido y se atienda a las víctimas de una forma eficaz y digna”.