El astillero de Navantia en San Fernando (Cádiz) ha acogido este viernes el acto de colocación de la quilla de la séptima corbeta destinada a la Marina Real de Arabia Saudí (RSNF).
Este navío será la construcción número 576 de las instalaciones gaditanas y llevará el nombre HMS “NEOM”.
La ceremonia se ha desarrollado como un acto de trabajo interno, con la presencia del equipo de programa de Navantia y de la RSNF, encabezado por el director del proyecto, Fareed M. Alharbi, y su equipo de control del proyecto, según ha señalado Navantia en un comunicado.
Avance del programa y plazos de entrega
Con este paso se coloca en grada la primera sección de la segunda corbeta de la segunda serie, que se suma a la primera unidad, denominada HMS “Al-Madinah”, ya lista en el astillero para su próxima botadura. El director de negocio de corbetas y buques de acción marítima, Alberto Cervantes, ha expresado a la plantilla y a las empresas auxiliares su reconocimiento y enhorabuena por hacer posible “un nuevo hito”.
Navantia ha precisado que la entrega del último de estos tres buques está programada para 2029. La compañía naval asumirá la entrega de la primera unidad, mientras que la segunda y la tercera se completarán en Arabia Saudí, donde se llevará a cabo la instalación, integración y pruebas del sistema de combate, siguiendo el mismo esquema del contrato anterior.
El acuerdo contempla también el suministro de un paquete de apoyo logístico integrado y la capacitación de las dotaciones, además de un periodo de evaluación operativa de los buques por parte de la Armada en la base naval de Rota (Cádiz), donde Navantia prestará servicios de soporte. Asimismo, la empresa formará a un centenar de ingenieros saudíes.
El programa representa alrededor de cuatro millones de horas de trabajo para la bahía de Cádiz y un impacto estimado de hasta 2.000 empleos entre puestos directos, indirectos e inducidos.
Características de las corbetas Avante 2200/Alfa 3000
Esta segunda tanda de tres corbetas para Arabia Saudí reproducirá las especificaciones de la primera, basada en el modelo Avante 2200 de Navantia, un buque versátil concebido para misiones de vigilancia y control del tráfico marítimo, operaciones de búsqueda y rescate y apoyo a otras embarcaciones, entre otras funciones.
Además, estas unidades contarán con capacidades destacadas para la protección de infraestructuras estratégicas, así como funciones de inteligencia y capacidades antisubmarina, antiaérea, antisuperficie y de guerra electrónica.
El diseño de las corbetas es de última generación y potencia la participación de Navantia mediante la incorporación de sistemas propios, como el sistema de combate Hazem, desarrollado a través de la ‘joint venture’ SAMINavantia, el sistema de comunicaciones integradas Hermesys, la dirección de tiro Dorna, el Sistema Integrado de Control de Plataforma, el puente integrado Minerva, los motores propulsores bajo licencia de MTU, los grupos diésel generadores y las cajas reductoras bajo licencia de Schelde.
Por último, la unidad de negocio de reparaciones de Navantia intervendrá igualmente en el programa con los trabajos previstos durante las varadas de estas corbetas en el astillero de San Fernando.