Crisis en la industria vasca: incertidumbre total en Tubos Reunidos
La situación de Tubos Reunidos entra en una fase crítica y, según el sindicato UGT, el horizonte no invita al optimismo. Tras la reunión celebrada este miércoles en la planta de Amurrio, el diagnóstico es contundente: “malas noticias” y escasas esperanzas de recuperación a corto plazo.
La dirección de la compañía trasladó al comité que la situación es “extraordinariamente complicada”. Sin la llegada urgente de un inversor, el proceso de concurso voluntario de acreedores podría desembocar directamente en el cese de la actividad.
Este escenario supone además la paralización automática del ERE que estaba en marcha, dejando en suspenso decisiones clave sobre el empleo mientras se define el futuro empresarial.
“Se ha llegado tarde”
Desde UGT lamentan que la empresa no haya implicado antes a la representación de los trabajadores. Consideran que este retraso ha sido un error estratégico que ha impedido explorar soluciones negociadas en un momento todavía recuperable.
El sindicato reconoce que el desenlace actual era previsible, pero insiste en que una actuación más temprana podría haber abierto alternativas.
Huelga y tensión laboral sin resolver
El conflicto laboral en la planta de Amurrio sigue sin encauzarse. La empresa ha evitado entrar en el debate sobre la huelga indefinida, limitándose a pedir “responsabilidad” a las partes.
Mientras tanto, la incertidumbre se traslada a la plantilla, que podría decidir en asamblea si mantiene o no el paro. UGT defiende que los trabajadores deben tener la última palabra: poder decidir sobre su propio futuro.