Volotea ha comenzado a revisar, siete días antes de la salida, el importe de los billetes ya comprados para ajustarlos al coste real del combustible en el mercado. Este sistema puede implicar un incremento máximo de 14 euros por viajero y trayecto y persigue “garantizar la estabilidad operativa, minimizando el impacto en un entorno global en constante evolución” derivado de la guerra en Oriente Próximo.
La iniciativa, denominada ‘Fair Travel Promise’, está en vigor desde el pasado 16 de marzo y se enmarca en la estrategia de la aerolínea de “no introducir suplementos fijos de combustible arbitrarios”, según han indicado fuentes de la compañía a Europa Press.
Desde Volotea sostienen que se trata de un planteamiento “innovador” que combina “flexibilidad, un trato justo, libertad de elección y transparencia”.
Para aplicar este sistema, la empresa utiliza como referencia los precios de mercado del combustible obtenidos de fuentes públicas una semana antes del despegue y, en función de esa cotización, ajusta el importe del billete al alza o a la baja.
Si el coste del combustible sube, la aerolínea repercute un suplemento de hasta 14 euros por pasajero y trayecto. En cambio, si el precio baja, la compañía se compromete a devolver a los clientes la diferencia hasta ese mismo límite económico.
En el marco de esta política, los usuarios, que disponen de toda la información en el momento de la compra y reciben avisos antes del vuelo, pueden cambiar de fecha o cancelar su reserva sin coste hasta cuatro horas antes de la salida.
Según datos de la propia aerolínea, desde la puesta en marcha de la medida, el 97% de los pasajeros ha decidido mantener su reserva y continuar con su viaje, lo que, a juicio de Volotea, demuestra que la propuesta “está alineada con las expectativas de los clientes y ofrece una alternativa justa a los incrementos de precios fijos”.
La compañía continuará observando de forma estrecha la evolución del mercado y comunicando cualquier novedad a los viajeros, “garantizando la máxima transparencia y flexibilidad, y facilitando decisiones de viaje informadas con mayor tranquilidad”.
Paralelamente, la aerolínea ha modificado su programación a corto plazo y ha cancelado algunos vuelos como consecuencia del “fuerte aumento” del precio del combustible, aunque estos cambios afectan a menos del 1% de las operaciones previstas.