La polarización en la que vive instalada la actual política española dibuja un escenario de incógnitas para algunos politólogos y de evidencias para otros acerca de dos de los temas que, desde hace unos días, ocupan las portadas de los medios de comunicación.
Por un lado, se trata de la prioridad nacional, eslogan que acuña el partido que dirige Santiago Abascal, expresión recogida en el acuerdo de Gobierno del PP y Vox en Extremadura y que está provocando desencuentros entre estas dos formaciones por la interpretación del mismo. Si bien, en el documento del pacto, al que ha tenido acceso Demócrata, se afirma, al menos en cinco ocasiones, que el desarrollo de esa prioridad nacional se hará conforme a la legalidad vigente.
El otro de los asuntos que acapara la atención informativa es el contenido de los vídeos publicados en exclusiva por The Objective, que ofrecen un testimonio visual que deja entrever un supuesto pucherazo con la urna que Pedro Sánchez quiso instalar en aquel comité ejecutivo de octubre de 2016, en lugar de utilizar el procedimiento de votación por mano alzada, como así correspondía.
El entonces secretario general del PSOE estaba cuestionado internamente, y hasta 17 miembros de su ejecutiva habían dimitido. La abstención a la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno de España había dividido a los socialistas y, en ese punto, Pedro Sánchez pide a los suyos que voten en una urna, en un cuarto aparte, su continuidad o no como secretario general.
En oposición a Sánchez, la corriente de Susana Díaz defendía la abstención para no dañar al partido en las urnas, al entender que otra cita electoral podría acabar recortando aún más el número de diputados.
Hechas públicas las imágenes que dan cuenta de aquel episodio, unidas a la polémica de la prioridad nacional —utilizada por la izquierda para afear el pacto PP-Vox en Extremadura y Aragón—, Demócrata ha sondeado a diversas fuentes, entre ellas analistas políticos, para tratar de determinar si estos dos elementos pueden tener o no efecto en los resultados del próximo 17 de mayo.
"Montero dimitirá”
Este pasado sábado era el demóscopo Narciso Michavila, presidente de GAD3, quien, en una entrevista concedida al diario ABC, sostenía que, según sus sondeos, el PSOE está “hundido” en Andalucía y que Montero “dimitirá” la noche del 17-M, dejando como incógnita la participación de los electores ese domingo, uno de los factores clave dada la peculiaridad de la distribución del voto en las distintas provincias.
Según Michavila, el hecho de que el CIS acerque ahora sus proyecciones al consenso de otras encuestas privadas —que sitúan al PP de Juanma Moreno con una ventaja amplia sobre el PSOE— supone una novedad significativa tras años de divergencia entre el instituto público y el resto de firmas y, al mismo tiempo revela que tanto Sánchez como Tezanos dan por sentado el fracaso de Montero.
La parte más contundente de su análisis se centra en la candidata socialista, María Jesús Montero. Michavila asegura que la continuidad como diputada en el Congreso puede convertirse en un indicador político clave durante la campaña.
Sostiene Narciso Michavila que, si Montero no renuncia a su acta por Madrid —algo que ya ha dicho que no hará— antes de las elecciones, es porque contempla una salida inmediata tras una derrota.
El vídeo del ‘supuesto’ pucherazo de Sánchez
Más allá de este diagnóstico, el presidente de GAD3 no menciona en su entrevista estos dos nuevos condicionantes para la campaña. Algo que sí han valorado para este diario fuentes de la Junta de Andalucía, restando peso a la prioridad nacional —al no ser un instrumento político en el que se quieran implicar— y, por otro lado, minimizando el efecto del vídeo de Sánchez, porque, para el equipo de Moreno Bonilla, es sobradamente conocido cómo se ha conducido el dirigente socialista y, lo que muestran las imágenes no hace sino confirmar lo ya sabido, apuntan.
Para el politólogo Ignacio Urquizu, lo que parece evidente es que Vox está a la baja y no parece que el eslogan de prioridad nacional le vaya a reportar nuevos votos. “Y el PSOE sí que sube, aunque no sé si eso se verá en Andalucía”.
Una subida —explica Urquizu— que responde a la caída de la izquierda, de modo que el PSOE recoge buena parte del voto de Sumar, que está muy debilitado.
En cuanto al vídeo del ‘supuesto’ pucherazo de Sánchez, este analista político no le concede mayor relevancia y no cree que, a estas alturas, pueda tener efecto sobre las urnas.
“Un misil directo a la reputación de Sánchez”
Para Allende Martín, consultora y analista política, CEO de CompoLider, con el eslogan de la prioridad nacional Vox ha establecido el marco de que “los recursos se destinan antes al extranjero que al nacional”, potenciando así una referencia a la escasez, al agravio y a la pertenencia, lo que lo convierte en un marco muy potente, con un significado altamente emocional al aludir a nación, preferencia y exclusión.
"El problema de este eslogan —matiza Martín— se traslada al PP porque genera un conflicto interno. Aunque es cierto que los populares han matizado posteriormente, como se recoge en el texto del acuerdo, que prevalece el concepto de “arraigo”. Pero también es cierto que el eslogan ha contribuido a proyectar una imagen contradictoria, al sostenerse mensajes distintos según el territorio".
"Para el PSOE -determina-, este conflicto terminológico representa la tormenta perfecta, en una semana marcada por los vídeos del Comité Federal de 2016 que afectan directamente a su imagen. Este relato le favorece y ya ha anunciado que recurrirá al Tribunal Constitucional para defender los derechos y libertades".
"Así, aparentemente -destaca- Vox gana a corto plazo, el PP aparece dividido y el PSOE se beneficia al introducir el debate sobre la discriminación y los ciudadanos de primera y segunda, con el objetivo de recomponer el voto de la izquierda (Podemos y Sumar), que mostraba signos de desmovilización en encuestas recientes".
"No obstante —apostilla—, en este escenario irrumpe el vídeo del supuesto pucherazo. Un pucherazo —sostiene Allende Martín— que visualmente resulta evidente, ya que incluso se pueden escuchar gritos durante el Comité Federal de 2016, en pleno pulso por el liderazgo de Sánchez".
"Este vídeo —afirma Martín— muestra y confirma el deterioro reputacional de Pedro Sánchez. “¿Por qué?”, se pregunta. “Porque se aprecia falta de transparencia y de legalidad”. Según describe, "se observa a una persona salir corriendo en medio del tumulto con una urna procedente de otra sala, mientras otros esperan de pie para votar en secreto. Se ven diputados y miembros del comité llorando, se percibe la tensión, se vulneran normas estatutarias y se compromete el funcionamiento democrático".
“Todo apunta a que estaba pactado cuando una persona de la mesa hace indicaciones a otra para sacar una urna de un cuarto. En definitiva —concluye—, esto dinamita la reputación del presidente del Gobierno, pese a que hoy tenga controlado el partido. Y, por tanto, estos hechos pueden influir en la precampaña en Andalucía. Es muy probable que este vídeo sea un elemento más que pase factura al PSOE, porque es visual, es real. Es un misil directo a la imagen y reputación del presidente Sánchez”.
De la isla política de Andalucía al ‘atrapalotodo’
Demócrata también ha tomado el pulso de estas dos cuestiones con otro experto analista: Eduardo Peinado, director de la firma Strategic Words.
Para Peinado, la cita del 17 de mayo constituye la principal referencia electoral autonómica antes del ciclo de 2027. “Las elecciones en Andalucía —argumenta—, una comunidad autónoma que es el gran granero electoral de España, representando casi el 18% del sufragio nacional y que reparte 61 diputados al Congreso (de los 350 totales), van a ser mucho más relevantes que Extremadura, Aragón o Castilla y León para marcar tendencias y testar estrategias”.
“En un entorno de polarización creciente y ruido permanente —afirma—, Andalucía se configura como una ‘isla política’, con un gobierno del PP con mayoría absoluta encarnado en la figura de su presidente, favorecido también por una oposición que ha necesitado recomponerse”.
“El PP andaluz —explica Peinado— lo apuesta todo a la marca ‘Juanma’, la gran fortaleza construida por el dirigente y su equipo, logrando situarlo como el presidente mejor valorado en estos momentos. Con el resultado actual de las encuestas, el 17 de mayo podría convertirse casi en un referéndum sobre la moderación transversal de Juanma Moreno, lo que se conoce como un candidato ‘catch-all’ o ‘atrapalotodo’, que en los pasados comicios le facilitó esa amplia mayoría absoluta gracias a un voto prestado”.
El nicho de los electores sin identidad partidista definida
“Los partidos tienen muy claro que en España —expone este consultor en Estrategia y Comunicación Política y Electoral—, y también en Andalucía, sigue existiendo un amplio nicho de electores sin identidad partidista definida, cansados del ‘y tú más’ y de la confrontación política. Ahí es donde se ha dirigido con éxito la estrategia del actual presidente, y es precisamente ahí donde se deciden muchas victorias electorales”.
“Otra clave —añade— es el voto identitario andaluz, no necesariamente de izquierdas, por el que, tras la desaparición del Partido Andalucista, PSOE y PP han competido históricamente. Un espacio que actualmente también ha capitalizado el PP con iniciativas como el ‘Día de la Bandera’ o la reiteración del concepto ‘vía andaluza’ para definir su modelo político”.
“En Andalucía, por tanto —subraya Peinado—, al PP le interesa centrar la campaña en su presidente, que se presenta como ‘estabilidad’ frente al ‘lío’ de los gobiernos con Vox en comunidades como Extremadura o Castilla y León”.
El ‘No a la guerra’ y los datos macroeconómicos
“El PSOE, en cambio —continúa—, activa mecanismos distintos. María Jesús Montero, con amplia experiencia política y un alto grado de conocimiento, se caracteriza por un perfil más combativo que el de su predecesor, Juan Espadas, cuyo talante valoradísimo y moderado dificultaba la diferenciación frente al PP en clave autonómica”.
“La actual candidata va a elevar la intensidad de la oposición. El PSOE plantea la campaña como un referéndum sobre la sanidad, principal preocupación de los andaluces y eje central de su discurso”.
“Montero y su equipo —vaticina Peinado— darán mayor relevancia al eje nacional. No en vano, se trata de una vicepresidenta del Gobierno, interesada en reforzar el foco nacional con un electorado socialista movilizado por la posición de Pedro Sánchez y su ‘No a la guerra’, enmarcándolo como referente europeo frente a políticas como las del presidente Trump. También con figuras como el ministro Carlos Cuerpo, uno de los mejor valorados del Ejecutivo, se busca poner en valor los datos económicos nacionales frente a la gestión autonómica del PP”.
“Para el PSOE es fundamental esa ‘nacionalización del voto’. El gran reto de Montero —concluye— es movilizar a su electorado, especialmente al que se abstiene en comicios autonómicos. No hay que olvidar que, en las elecciones generales de julio de 2023, el PSOE obtuvo en Andalucía más de medio millón de votos más que en las autonómicas celebradas un año antes”.
“En paralelo —añade—, Vox, tras experimentar un retroceso, tratará de recuperar terreno con su versión del ‘America First’, recuperado por Trump, bajo el concepto de ‘prioridad nacional’, un mensaje que concentra bien su propuesta política”.
La frescura de Adelante Andalucía
“Merece también atención —subraya— la frescura de la campaña y el discurso de Adelante Andalucía y de José Ignacio García, un perfil aún poco conocido que podría convertirse en uno de los protagonistas del 17 de mayo”.
Por último, Eduardo Peinado destaca que será determinante la capacidad de movilización de cada partido, así como la eficacia en la microsegmentación de mensajes y en la conexión con las preocupaciones territoriales. “Esto será clave si las elecciones se deciden por un estrecho margen, como ocurrió en 2022 con escaños determinados por apenas mil votos en provincias como Sevilla, Cádiz o Córdoba, y menos de 700 en Huelva”.
En cuanto al impacto del vídeo del comité ejecutivo del PSOE, Peinado es tajante: “Tiene efecto cero, no es tema y ya está medido en las encuestas”.