Nuevas imágenes reveladas del Comité Federal del PSOE celebrado el 1 de octubre de 2016, donde el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cayó como secretario general de los socialistas, disparan las incógnitas sobre la transparencia de aquella reunión, que se prolongó durante más de doce horas.
El episodio más controvertido se produjo cuando el sector afín a Sánchez impulsó una votación en urna para decidir la convocatoria de un congreso extraordinario. Sin embargo, el procedimiento fue duramente cuestionado por parte de los asistentes.
Según las imágenes ahora conocidas, la urna se situó tras una mampara y sin un control claro del censo ni presencia de interventores, lo que generó sospechas inmediatas entre los miembros del Comité Federal.
Gritos de “pucherazo” y tensión interna
La situación derivó en un ambiente de fuerte tensión, con dirigentes del partido gritando “pucherazo” al considerar irregular el proceso, mientras otros intentaban continuar con la votación en un clima de creciente caos organizativo.
La falta de consenso sobre la validez del procedimiento acabó profundizando la división entre los dos bloques enfrentados dentro del partido, en un momento ya de máxima fractura interna.
Un punto de inflexión en la crisis del PSOE
El episodio del Comité Federal de 2016 se ha interpretado posteriormente como un punto de inflexión en la crisis del PSOE, que desembocó en la dimisión de Pedro Sánchez tras perder el liderazgo frente al sector crítico.
La polémica votación en urna, sumada a la tensión acumulada durante la jornada, fue uno de los elementos que precipitaron el desenlace de aquella reunión.