El presidente de GAD3, Narciso Michavila, cree que el último sondeo del CIS sobre las elecciones andaluzas apunta a una conclusión política clara: el PSOE da por perdida la Junta de Andalucía. En una entrevista concedida a ABC, el sociólogo sostiene que el giro del organismo demoscópico refleja que Moncloa y Ferraz habrían interiorizado ya un mal resultado el próximo 17 de mayo.
Según Michavila, el hecho de que el CIS acerque ahora sus proyecciones al consenso de otras encuestas privadas -que sitúan al PP de Juanma Moreno con una ventaja amplia sobre el PSOE- supone una novedad significativa tras años de divergencia entre el instituto público y el resto de firmas.
La advertencia sobre María Jesús Montero
La parte más contundente de su análisis se centra en la candidata socialista, María Jesús Montero. Michavila asegura que la continuidad como diputada en el Congreso puede convertirse en un indicador político clave durante la campaña.
En declaraciones a ABC, sostiene que si Montero no renuncia a su acta por Madrid -algo que ya ha dicho que no hará- antes de las elecciones es porque contempla una salida inmediata tras una derrota. “Si María Jesús Montero no deja el escaño de Madrid antes de las elecciones, claramente es porque va a dimitir esa noche”, afirma, al entender que conservaría así una posición institucional y económica asegurada en la oposición nacional.
Moreno, favorito claro
Michavila considera que las encuestas consolidan a Juanma Moreno como principal favorito, con opciones reales de repetir una mayoría suficiente para gobernar en solitario o quedar muy cerca de ella. Atribuye parte de esa fortaleza a un estilo político moderado y alejado de la confrontación permanente.
Ese perfil, sostiene, conecta con un electorado cansado de la crispación política nacional y de liderazgos excesivamente polarizados.
El PSOE, ante una prueba crítica
Para los socialistas, Andalucía conserva un valor simbólico y estratégico evidente. Fue durante décadas uno de sus grandes bastiones electorales y sigue siendo la comunidad más poblada de España.
Por ello, un nuevo retroceso bajo el liderazgo de Montero tendría consecuencias que irían más allá del Parlamento andaluz: afectaría al equilibrio interno del PSOE y al relato político de Pedro Sánchez a nivel nacional.
La campaña entra en fase decisiva
Con la cita electoral ya próxima, el PP busca convertir la ventaja demoscópica en victoria sólida, mientras el PSOE necesita movilizar voto urbano y abstencionista para evitar un nuevo golpe.
históricas.