Una comitiva encabezada por el jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, ha llegado este miércoles a Teherán en el contexto de las gestiones para coordinar una nueva ronda de contactos entre Irán y Estados Unidos. El objetivo es dar continuidad a las conversaciones iniciadas el pasado fin de semana, dirigidas a poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero.
El departamento de medios de las Fuerzas Armadas de Pakistán ha señalado en redes sociales que el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha recibido a Munir a su llegada a la capital. El militar viaja acompañado por una amplia delegación, en la que figuran el ministro del Interior, Mohsin Naqvi, y otros altos cargos.
Araqchi ha indicado que “es un placer dar la bienvenida” a Munir, a quien ha saludado de forma cercana nada más pisar suelo iraní, de acuerdo con un vídeo difundido en sus perfiles oficiales.
El responsable de la diplomacia iraní ha expresado su “agradecimiento a Pakistán por haber acogido tan generosamente este diálogo”, que ha descrito como reflejo de “la profundidad y la solidez” de los lazos entre Teherán e Islamabad. “Nuestro compromiso con la promoción de la paz y la estabilidad en la región sigue siendo firme y compartido”, ha añadido.
Según la televisión pública iraní, IRIB, Munir tiene la misión de trasladar a las autoridades iraníes la posición actual de Washington y analizar las opciones para una segunda fase de negociaciones entre las partes, que previsiblemente se desarrollará en Islamabad.
Los contactos celebrados el pasado fin de semana en Pakistán concluyeron sin un entendimiento definitivo entre Washington y Teherán para un cese permanente de las hostilidades. Continúa, no obstante, un alto el fuego de 15 días destinado a abrir margen a la vía diplomática para cerrar un acuerdo más amplio que ponga fin a la ofensiva de Estados Unidos e Israel, a cambio del levantamiento de las sanciones contra Irán, la normalización de la situación en Ormuz y la firma por parte de la República Islámica de un nuevo pacto nuclear.