La ministra principal de Gales, la laborista Eluned Morgan, ha anunciado este viernes que deja el cargo después de perder su escaño en el Parlamento galés, el Senedd, en unas elecciones locales que han supuesto un duro revés para el Partido Laborista encabezado por el primer ministro, Keir Starmer.
“La era del dominio bipartidista ha muerto. Debemos reconocer que varios partidos están ahora en liza en todo Gales”, ha declarado la dirigente laborista, que en su intervención ha trasladado su enhorabuena al nacionalista Plaid Cymru por su “trascendental victoria”.
En la misma línea, ha admitido que los resultados en Reino Unido “reflejan una profunda frustración con el Partido Laborista”. “Siempre he dejado claro que estas elecciones giraban en torno a Gales y que Keir Starmer no figuraba en la papeleta. Asumo la responsabilidad y presento mi dimisión”, ha manifestado tras perder el escaño por la circunscripción de Ceredigion Penfro.
Por su parte, Starmer ha destacado en un mensaje difundido en redes sociales que Morgan ha sido “formidable” y “una campeona incansable” en Gales. “Ha roto barreras y nunca ha dejado de luchar por las familias de las comunidades que ama. Juntos hemos trabajado para sacar a los niños de la pobreza, reducir las listas de espera hospitalarias y crear miles de nuevos empleos”, ha subrayado.
El líder del Plaid Cymru, Rhun ap Iorwerth, ha interpretado los resultados como una demanda de un “cambio de liderazgo” en Gales tras hacerse con un escaño en Bangor Conwy Môn, y ha asegurado que la formación está preparada para defender los intereses de toda la ciudadanía galesa, según informa ‘The Guardian’.
“Ser elegido para representar a esta circunscripción, que también ha sido una parte importante de mi vida, será un gran privilegio, y prometo que, como parte del gran equipo de Plaid Cymru en el Senedd, trabajaremos cada día con la mayor dedicación posible para representar a la gente de Bangor Conwy Môn”, ha afirmado.
Los datos preliminares —el escrutinio continúa abierto— sitúan a Plaid Cymru en primera posición con 39 escaños, muy por delante del Partido Laborista, relegado al tercer puesto y poniendo fin a 27 años de hegemonía laborista en Gales.