Las autoridades de Estados Unidos han comunicado el cierre “gradual” de su consulado en Peshawar, una ciudad situada en el noroeste de Pakistán, justificando la medida en su “compromiso” con la “seguridad” del personal diplomático y con una “gestión eficiente de los recursos”. Esta decisión se enmarca en la política de recortes que Washington está aplicando en numerosas agencias federales.
El anuncio ha sido realizado por el Departamento de Estado a través de un comunicado en el que detalla que “la responsabilidad” de las relaciones diplomáticas con Jaiber Pastunjuá —la provincia del noroeste donde se ubica esta misión, en la que trabajan cerca de una veintena de diplomáticos estadounidenses y unos 90 empleados locales— será asumida por la Embajada de Estados Unidos en Islamabad, capital iraquí.
“Esta decisión refleja nuestro compromiso con la seguridad de nuestro personal diplomático y con una gestión eficiente de los recursos”, señala la nota, en la que se puntualiza que, aunque la presencia de Washington “está cambiando” en esta zona fronteriza con Afganistán, Estados Unidos continuará “colaborando de manera significativa con la población y los funcionarios” de la región con el objetivo de “fomentar los lazos económicos, promover la seguridad regional y defender los intereses del pueblo estadounidense”.
En coherencia con este planteamiento, el Departamento de Estado ha reiterado su voluntad de seguir “impulsando” la relación bilateral entre Estados Unidos y Pakistán mediante sus representaciones diplomáticas en Islamabad, en la ciudad portuaria de Karachi —en el sur del país— y en Lahore —en el noreste—.