Las autoridades rusas y del óblast de Tver, en el oeste del país, han coordinado durante la madrugada de este jueves la salida de unas 350 personas de tres bloques residenciales afectados en la ciudad de Rzhev, después de un ataque con drones atribuido a Ucrania. Pese a los daños materiales, no se han registrado víctimas.
“Una losa del techo de un edificio residencial de cinco plantas resultó dañada. Las ventanas de este edificio y de otros dos edificios vecinos de cinco plantas sufrieron roturas parciales. Afortunadamente, no hubo heridos”, ha explicado el gobernador del óblast de Tver, Vitaly Korolev, en un mensaje difundido en redes en el que apunta que la ciudad de Rzhev “ha repelido un ataque de drones enemigos”.
El responsable regional ha destacado la actuación conjunta de las autoridades locales y federales después de que “los 350 residentes de los edificios, entre ellos 60 niños fueran evacuados rápidamente y alojados en un hotel local”. Según ha añadido, “los servicios de emergencia ya han inspeccionado los techos y las viviendas para garantizar la seguridad”, y tras estas comprobaciones las autoridades han decidido “permitir que los residentes regresen a sus apartamentos”.
Otro ataque en Briansk deja trece heridos
En la misma franja horaria, el gobernador de la región de Briansk —situada también en el oeste de Rusia y limítrofe con Ucrania—, Alexander Bogomaz, ha denunciado un nuevo ataque contra “edificios residenciales y civiles” en el distrito de Bezitski, en la ciudad de Briansk.
“Trece personas, entre ellas un niño, han resultado heridas”, ha indicado en redes sociales, detallando que “las víctimas han sido trasladadas al hospital” para recibir la atención sanitaria correspondiente. En su balance de daños, Bogomaz ha señalado que “dos edificios de apartamentos, más de 20 viviendas y 40 vehículos han sufrido daños”.