El Gobierno húngaro encabezado por el primer ministro Péter Magyar ha puesto en marcha este viernes el procedimiento para dejar sin efecto la iniciativa de su antecesor, Viktor Orbán, que pretendía sacar al país del Tribunal Penal Internacional (TPI).
En una resolución publicada en la Gaceta Oficial, el Ejecutivo señala que “revoca la decisión de retirar (a Hungría) del TPI”, aunque precisa que la medida aún no tiene validez jurídica, ya que será necesario remitir al Parlamento un proyecto de ley que “derogue” la decisión del anterior gobierno. Esta propuesta deberá someterse a votación antes del 2 de junio, fecha en la que estaba fijada la salida de Budapest del tribunal.
El gabinete de Magyar ha instruido además a la ministra de Exteriores, Anita Orbán, para que “haga las declaraciones legales necesarias” con el fin de mantener en suspenso el procedimiento de retirada ante el TPI, en un documento en el que “reafirma el compromiso de Hungría con el fortalecimiento del orden jurídico internacional”.
Magyar ya había avanzado a mediados de abril su intención de dar este giro, subrayando igualmente que respetará las resoluciones que se dicten desde La Haya, incluso en relación con la detención en territorio húngaro de cualquier persona sobre la que pese una orden de arresto emitida por el tribunal.
Conviene recordar que el ex primer ministro Orbán puso en marcha el proceso de salida de Hungría del TPI en respaldo al jefe del Gobierno israelí, Benjamin Netanyahu, objeto de una orden de arresto del tribunal —junto con el exministro de Defensa Yoav Gallant— por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad vinculados a la ofensiva de Israel sobre la Franja de Gaza. La corte también dictó otras tres órdenes de arresto contra dirigentes del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), que fueron posteriormente retiradas tras la muerte de los tres en ataques israelíes.