Las autoridades del condado de Ramsey, en el estado de Minnesota, han informado de la apertura de una causa penal por secuestro en relación al caso de ChongLy Thao, un ciudadano estadounidense que fue sacado de su domicilio por agentes de inmigración cuando vestía únicamente unas zapatillas, un pantalón corto y una colcha en pleno invierno.
El suceso tuvo lugar el pasado 18 de enero y la imagen del hombre casi desnudo soportando las bajas temperaturas se difundió masivamente. A raíz de ello, el fiscal del condado de Ramsey, John Choi, comunicó en una rueda de prensa el inicio de una investigación por “acusación de delito grave de secuestro, detención ilegal y encarcelamiento injustificado”.
“Creemos que no había ningún motivo legal legítimo para que los agentes federales entraran en esa casa. No había ninguna causa probable”, ha explicado Choi, cuestionando de forma directa la actuación de los funcionarios federales implicados en el operativo.
En respuesta, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional ha asegurado que “los agentes del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) no secuestran a gente”. “Es un truco político para demonizar a las fuerzas de seguridad del ICE que han sufrido un 1.300% más de agresiones mientras arrestan a lo peor de lo peor”, ha argumentado el representante del organismo federal, defendiendo la labor de los agentes.
Según el relato ofrecido por Choi, los agentes trasladaron a Thao a un vehículo y lo sometieron a un interrogatorio durante más de una hora, lejos de su vivienda. Tras comprobar que se trataba de un ciudadano estadounidense sin antecedentes penales, lo llevaron de vuelta a su casa varias horas después.
Desde el pasado mes de diciembre, el Gobierno de Estados Unidos ha intensificado en Minnesota las operaciones contra la inmigración alegando un repunte de la delincuencia. La forma en que se están desarrollando estos dispositivos, incluida la muerte de los estadounidenses Renee Good y Alex Pretti o la detención de un niño de cinco años, ha provocado una fuerte ola de indignación tanto entre los residentes del estado como en el resto del país.