Los servicios de Inteligencia israelíes han comunicado este lunes que han logrado neutralizar una “célula terrorista iraní” que, supuestamente, preparaba ataques contra altos cargos israelíes en distintos países. Según sus datos, los principales responsables de esta estructura “habrían sido eliminados” en el marco de la ofensiva militar lanzada a finales de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán.
En una nota conjunta, el Mossad, las Fuerzas Armadas de Israel y el Shin Bet detallan que los cabecillas de la red murieron durante esos bombardeos, después de que varios Estados, entre ellos Azerbaiyán, informaran de haber abortado planes terroristas atribuidos a ciudadanos iraníes en su territorio, incluidos algunos dirigidos contra la Embajada de Israel, una sinagoga y figuras destacadas de la comunidad judía.
El servicio de seguridad estatal de Azerbaiyán ya había anunciado que había frustrado “actos terroristas y operaciones de Inteligencia” en el país, acciones que vinculó directamente a la Guardia Revolucionaria de Irán.
Entre los blancos señalados por las autoridades azeríes figuraba también el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan, que cruza Georgia y Turquía y suministra cerca de un tercio del crudo que importa Israel. En el marco de estas pesquisas, Bakú ha informado de la detención de al menos siete ciudadanos.
De acuerdo con el comunicado de la Inteligencia israelí, la célula habría introducido clandestinamente drones cargados de explosivos en Azerbaiyán y estaba recopilando datos sobre posibles objetivos siguiendo instrucciones directas de sus enlaces iraníes.
“Esas detenciones permitieron desmantelar la red terrorista y su cadena de mando”, señala el documento, que identifica a Rahman Moqadam, jefe de la División de Operaciones Especiales (4000) de la Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, como máximo responsable de la trama. Según la misma fuente, Moqadam “murió al inicio de la Operación León Rugiente”.
Este alto cargo habría reclutado y formado a operativos tanto dentro como fuera de Irán, y les habría ordenado obtener información sobre dirigentes políticos israelíes, responsables de seguridad, infraestructuras militares de Israel y de países occidentales, así como sobre puertos y barcos israelíes en distintos puntos del mundo, de acuerdo con el diario ‘The Times of Israel’. El rotativo añade que Moqadam respondía a otro mando de la Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, Majid Jademi, también fallecido durante la ofensiva.
“Tras la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, la Guardia Revolucionaria Islámica ha redoblado sus esfuerzos para establecer células terroristas en el extranjero y perpetrar atentados”, subraya la Inteligencia israelí en su valoración de la amenaza.