El próximo jefe de Gobierno de Hungría, Peter Magyar, ha señalado este lunes que tiene intención de deshacer el proceso de retirada del Tribunal Penal Internacional (TPI) iniciado por Viktor Orbán y que respetará las decisiones que emitan los jueces de La Haya en relación con la detención en territorio húngaro de cualquier persona sobre la que pese una orden de arresto internacional.
En una comparecencia ante los medios, Magyar ha defendido que “Si un miembro del TPI, buscado por la justicia, entra en el país, deberían detenerlo”, al ser preguntado por la invitación cursada al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para asistir a los actos del 70º aniversario de la Revolución Húngara de 1956, efeméride que recuerda la breve caída del Ejecutivo alineado con la Unión Soviética.
El dirigente del partido conservador Tisza (Respeto y Libertad) no ha precisado si su gabinete tratará de revertir de inmediato el procedimiento de salida del TPI ni tampoco si ha mantenido conversaciones específicas con Netanyahu sobre estos eventos, programados para el próximo 23 de octubre. Al ser cuestionado al respecto, se ha limitado a responder que “No hace falta que me lo cuente todo por teléfono”, en alusión a la llamada en la que el primer ministro israelí le trasladó sus felicitaciones tras su victoria electoral.
Netanyahu figura como destinatario de una orden de detención del TPI —junto con el exministro de Defensa Yoav Gallant— por presuntos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad relacionados con la ofensiva militar israelí sobre la Franja de Gaza. El tribunal también dictó otras tres órdenes de arresto contra altos cargos del movimiento islamista palestino Hamás, que posteriormente quedaron sin efecto tras la muerte de los tres dirigentes en ataques llevados a cabo por Israel.