El Ejecutivo de Líbano ha informado este miércoles de que los ataques llevados a cabo por el Ejército israelí desde comienzos de marzo, coincidiendo con la reanudación de los choques con el partido-milicia chií Hezbolá, han dejado ya más de 2.100 fallecidos y alrededor de 7.000 heridos.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Sanidad ha detallado que 2.167 personas han perdido la vida, entre ellas 172 menores, y que otras 7.061 han resultado heridas, incluidos 656 menores, como consecuencia de estos bombardeos.
El balance difundido por las autoridades incluye también 43 muertos y 140 heridos registrados en las últimas 24 horas, a pesar de que representantes de ambos países acordaron este martes mantener las conversaciones de paz durante una reunión auspiciada por Estados Unidos.
En dicho encuentro, Beirut exigió que Israel cumpla el alto el fuego pactado entre las dos partes en noviembre de 2024, una petición rechazada por el Gobierno de Benjamin Netanyahu, que sostiene que sus operaciones se dirigen contra infraestructuras de Hezbolá.
Paralelamente, en la última semana las autoridades libanesas han reclamado que la tregua cerrada recientemente entre Estados Unidos e Irán se haga extensiva al territorio de Líbano, tras más de un mes de hostilidades desde la ofensiva lanzada contra el país asiático el pasado 28 de febrero.