MSF advierte del repunte de enfermedades evitables en plena guerra de Sudán

MSF alerta de un fuerte aumento de brotes de sarampión y otras enfermedades prevenibles en Sudán por la guerra y el colapso del sistema sanitario.

3 minutos

Pacientes de cólera en una unidad respaldada por Médicos Sin Fronteras (MSF) en el Hospital Al Nahda de Nyala, en Darfur Sur, Sudán REHAB ADAM ADAM ABAKER/MSF

Pacientes de cólera en una unidad respaldada por Médicos Sin Fronteras (MSF) en el Hospital Al Nahda de Nyala, en Darfur Sur, Sudán REHAB ADAM ADAM ABAKER/MSF

Comenta

Publicado

3 minutos

Más leídas

La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) ha advertido este miércoles de un repunte de brotes de enfermedades que pueden prevenirse en medio de la guerra civil que asola Sudán desde abril de 2023. El conflicto ha provocado el colapso del sistema de salud y el desmantelamiento de los programas de vacunación, por lo que la ONG reclama más fondos para responder a la emergencia y presionar a las partes enfrentadas para que retiren los obstáculos a la ayuda humanitaria.

MSF ha detallado que sus equipos han atendido al menos 13.000 casos de sarampión en la región de Darfur durante los cuatro primeros meses de 2026, tras intervenir en seis brotes de esta enfermedad, muchos de ellos en áreas donde se refugian desplazados por la violencia. Los focos se han detectado en Feina, Kas y Nyala y sus alrededores —en Darfur Sur—, en Tawila —en Darfur Norte— y en El Geneina —Darfur Oeste—.

La organización ha indicado que la mayoría de los pacientes no estaban vacunados o se desconocía su historial de inmunización y ha recalcado que, si no se aplican de forma urgente medidas de control, los brotes seguirán intensificándose y la población continuará muriendo por dolencias que se pueden evitar con vacunas.

“En enero de 2026, Tawila era un punto crítico de sarampión, con 957 casos tratados ese mes. Tras una campaña de vacunación liderada por un socio, que llegó a más de 130.000 personas, el número de casos descendió de forma constante hasta situarse en apenas 40 a finales de abril”, ha manifestado Joseph Amadomon Sagara, coordinador médico de emergencias de MSF en Sudán.

“Sin embargo, el problema es que los brotes se contienen en un lugar y reaparecen en otro, ya que el desplazamiento obliga a la población a moverse y la falta de cobertura vacunal permite que la enfermedad se propague”, ha esgrimido, en un contexto marcado por la escasez de dosis, las cadenas de suministro interrumpidas y la falta de personal sanitario cualificado.

A estas dificultades se suman las trabas administrativas a la importación de vacunas y los retrasos dentro del Ministerio de Sanidad a la hora de diseñar planes de inmunización o confirmar oficialmente los brotes, un requisito previo para el envío de dosis. MSF denuncia que, en no pocas ocasiones, la autorización llega cuando el brote ya se ha extendido ampliamente.

En esta línea, Miriam Alía, especialista en vacunación y respuesta a brotes de MSF, ha subrayado que “los drásticos recortes de financiación y la obstrucción burocrática deliberada por parte de las partes en conflicto están impidiendo que vacunas y medicamentos esenciales lleguen a tiempo a quienes los necesitan”, pese a que las campañas de inmunización han demostrado su eficacia para contener la propagación de estas enfermedades.

MSF PIDE “UNA INMUNIZACIÓN SISTEMÁTICA”

Según la ONG, en El Geneina los casos de sarampión se han reducido un 96% desde enero tras una campaña masiva de vacunación. Además, el Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha su primera campaña de inmunización a gran escala desde el inicio de la guerra en Darfur Central, con la que se ha alcanzado a 810.000 menores. MSF colaboró en Zalingei, donde la alta cobertura vacunal se ha traducido en un fuerte descenso de las hospitalizaciones por sarampión.

En Darfur Sur, MSF administró vacunas a más de 200.000 niños en 2026 en Kas y en la aislada zona de Yebel Marra Sur, y apoyó una campaña conjunta del Ministerio de Sanidad y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Nyala y Jebel Marra Este, que llegó a más de 550.000 menores. “Estoy muy contenta de que los niños estén recibiendo la vacuna”, señala Mariam, que llevó a su hijo de 11 años, Hamaza, a un punto de vacunación en Umalgora.

Por este motivo, Alía ha remarcado que “las campañas de vacunación están dando resultados”, aunque ha advertido de que “estos avances no se sostendrán sin una inmunización sistemática”. “En todo Sudán, el colapso del sistema sanitario, las dificultades de acceso a zonas remotas y unos equipos móviles desbordados han dejado la cobertura muy por debajo de los niveles de 2022. Muchos niños siguen sin recibir vacunas. Mientras no se aborden estos problemas estructurales, los brotes seguirán repitiéndose”, ha destacado.

La guerra civil comenzó el 15 de abril de 2023 por las fuertes discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar en las Fuerzas Armadas, lo que hizo descarrilar la transición abierta tras la caída en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya debilitada por el golpe de Estado que depuso en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.

El conflicto, en el que varios países respaldan a las distintas facciones, ha sumido a Sudán en una de las peores crisis humanitarias del mundo, con millones de desplazados y refugiados y una creciente preocupación internacional por la expansión de enfermedades y la destrucción de infraestructuras esenciales, que impide atender a cientos de miles de personas afectadas.