El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha afirmado este domingo que Teherán no deposita su confianza en “el enemigo”, ya que en cualquier momento “podría escalar la guerra”. Al mismo tiempo, ha asegurado que la República Islámica se encuentra lista para “tomar las medidas necesarias”, a pocos días de que concluya el alto el fuego acordado con Estados Unidos el pasado 8 de abril y ante la posibilidad de celebrar este martes en Pakistán una nueva ronda de conversaciones con Washington.
“No confiamos en el enemigo. En este mismo momento podría escalar la guerra”, ha confesado el jerarca iraní en declaraciones recogidas por la agencia de noticias iraní Mehr, agregando que, si bien negocian con Washington, el país asiático está “preparado para tomar las medidas necesarias”.
En esta misma línea, Qalibaf ha subrayado que la guerra “comenzó con el engaño de Estados Unidos en medio de negociaciones”, y ha rememorado que el conflicto se inició “con el asesinato”, el 28 de febrero, del entonces líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, junto a otros “comandantes” iraníes.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha recalcado en una conversación con el viceprimer ministro de Pakistán, Ishaq Dar, que la República Islámica “utilizará todos sus medios para proteger los intereses nacionales y la seguridad de Irán”, según ha indicado el propio titular de la cartera a través de su canal de Telegram.
Lo ha hecho después de censurar “las recientes acciones de Estados Unidos al violar el alto el fuego, amenazar los puertos, las costas y los buques iraníes, la retórica amenazante, las exigencias irrazonables y las continuas contradicciones” que, a su juicio, representan “claros indicios de mala fe y falta de seriedad en la diplomacia estadounidense”.
En términos similares se ha expresado este domingo el presidente iraní, Masud Pezeshkian, quien en una llamada con el primer ministro de Pakistán, Shahbaz Sharif, ha puesto en duda la disposición real de Washington a negociar, sugiriendo que cada vez sospecha más que “Estados Unidos intenta repetir el patrón anterior y traicionar la diplomacia”, en referencia al ataque sorpresa contra la República Islámica del 28 de febrero, cuando las partes mantenían contactos.
Poco después, Sharif ha manifestado en un mensaje en sus redes sociales “apreciar el compromiso de Irán, incluido el envío de una delegación de alto nivel a Islamabad para mantener conversaciones históricas”, y ha reiterado el “pleno compromiso” de Pakistán con su papel de “mediador honesto y benevolente” en favor de una “paz duradera” y de la “estabilidad regional”.
Por ahora, únicamente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado el envío de una delegación a Islamabad, capital de Pakistán, con el objetivo de retomar este martes, 21 de abril, las conversaciones de paz con un Teherán que aún no ha anunciado de forma oficial si participará en una nueva ronda de diálogo.
De hecho, fuentes oficiales iraníes citadas de forma anónima por la agencia Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria, han señalado que todavía no se ha adoptado una decisión definitiva al respecto y han advertido de que el bloqueo ordenado por Trump en el estrecho de Ormuz podría ser motivo suficiente para que Teherán deje plantada a la delegación estadounidense.