Más de 70 diputados laboristas reclaman la dimisión de Keir Starmer tras el revés de las elecciones locales

El primer ministro británico rechaza la opción de dimitir y apuesta por revertir una situación en la que el partido de ultraderecha Reform ha logrado avances significativos

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El primer ministro británico, Keir Starmer Europa Press/Contacto/Tayfun Salci

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Más de 70 parlamentarios del Partido Laborista han respaldado la exigencia de que el primer ministro británico, Keir Starmer, abandone el cargo, después de los malos resultados obtenidos en las elecciones locales del pasado jueves. En dichos comicios, la formación de ultraderecha Reform, encabezada por Nigel Farage, logró avances significativos, mientras el líder laborista se mantiene firme en su negativa a dimitir y sostiene que su salida solo profundizaría el “caos” político en el país.

De acuerdo con el recuento de la cadena británica BBC, son 71 los diputados laboristas que han pedido la dimisión de Starmer o, al menos, que fije un calendario claro para dejar el Ejecutivo. Por su parte, Sky News eleva la cifra a 72 parlamentarios.

Entre los firmantes figura Jonathan Hinder, que declaró a la BBC que “el primer ministro se irá”, antes de añadir que “ningún primer ministro puede sobrevivir con tantos diputados perdiendo la confianza en él”.

Necesitamos un nuevo líder para el Partido Laborista y nuestro país necesita un nuevo líder”, ha reclamado, insistiendo en que Starmer, pese a la aplastante victoria laborista de 2024, “nunca ha sido un activo electoral”.

Presión desde el gabinete de Starmer

La contestación interna no se limita al grupo parlamentario. Tanto BBC como Sky News coinciden en que la secretaria de Interior, Shabana Mahmood, ha instado a que el primer ministro establezca una fecha para su salida. Sky News añade además a la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, entre las voces críticas dentro del propio Gobierno. Son las dos figuras de mayor rango del gabinete, solo por debajo del propio Starmer y de la titular de Hacienda, Rachel Reeves.

En un escalón inferior, el responsable de Asistencia Social en el Ministerio de Sanidad, Stephen Kinnock, ha considerado que los miembros del gabinete “bien podrían” plantear al primer ministro laborista que dé un paso atrás en la reunión semanal prevista para este martes por la mañana.

“Bien podrían hacerlo... No me meto en la cabeza de ninguno de mis colegas del gabinete”, ha contestado en la BBC al ser cuestionado sobre si los ministros le dirán a Starmer que ha llegado el momento de dimitir. Preguntado después por la posibilidad de que algunos rompan la disciplina en ese encuentro, ha señalado que “es posible que algunos miembros del gabinete lo hagan”, aunque ha remarcado que no tiene “ni idea”.

“Solo espero que se detengan un momento, reflexionen y piensen en el potencial caos que esto podría desatar, y que recuerden lo que dijimos cuando se estaba produciendo este caos bajo el gobierno conservador”, ha añadido, en referencia a la postura del Partido Laborista ante los sucesivos relevos en el liderazgo del Ejecutivo ‘tory’, inicialmente encabezado por Boris Johnson.

Starmer se aferra al cargo pese a la frustración interna

Starmer ha admitido este lunes la “frustración” existente en torno a su figura tras el mal desempeño del Partido Laborista en las municipales del jueves, pero ha vuelto a rechazar la opción de dimitir y ha apostado por revertir la situación. Ha reiterado que su marcha solo “sumirá” al Reino Unido en el “caos”.

“No voy a ocultar el hecho de que tengo detractores, incluso dentro de mi propio partido. Y tampoco voy a ocultar el hecho de que tengo que demostrarles que están equivocados. Y lo haré”, ha afirmado el líder laborista, insistiendo en que su renuncia únicamente agravaría “el caos” en el que, según él, “los conservadores lo hundieron (al país) una y otra vez” con los continuos cambios de liderazgo desde 2019.

En cualquier caso, la crisis en el laborismo ya ha provocado movimientos concretos, aunque en sentido contrario a las dudas sobre la continuidad de Starmer. Tras la renuncia de seis asesores ministeriales —cargos no remunerados, por debajo de los subsecretarios de Estado, el nivel más bajo de los tres escalones ministeriales— o su exigencia de que el primer ministro fijara un calendario para su dimisión, Downing Street ha comunicado el reemplazo de todos ellos. Estos puestos se reparten entre los departamentos de Salud y Asistencia Social; Justicia; Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales; Interior; Trabajo y Pensiones, y la propia oficina del gabinete.