El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que una delegación estadounidense viajará este lunes por la noche a Islamabad, capital de Pakistán, con el objetivo de reactivar las conversaciones con Irán.
El anuncio llega en un momento de máxima tensión regional y cuando Teherán todavía no ha confirmado si participará en una nueva ronda de diálogo.
“Mis representantes van a Islamabad para negociar”, señaló Trump en un mensaje difundido en Truth Social.
Nuevas amenazas de Trump
Junto al anuncio diplomático, Trump volvió a endurecer el tono y advirtió de posibles ataques contra infraestructuras iraníes si no hay avances.
El presidente estadounidense aseguró que Washington ofrece un acuerdo “justo y razonable”, pero amenazó con destruir puentes y centrales eléctricas iraníes en caso de fracaso.
La advertencia reproduce la línea de presión que ya utilizó antes del anterior intento negociador, que terminó sin acuerdo.
Choque por el estrecho de Ormuz
En una entrevista previa, Trump acusó a Irán de incumplir el alto el fuego al restablecer el bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles del planeta.
Sin embargo, Irán sostiene que fue Estados Unidos quien vulneró primero la tregua pactada el pasado 8 de abril, al mantener el cerco sobre el entorno del estrecho.
El actual alto el fuego expira este próximo miércoles, lo que añade urgencia a cualquier intento de mediación.
Islamabad se prepara
La decisión final sobre acudir o no a la cita corresponde ahora a Teherán, mientras en Islamabad se ha desplegado un amplio dispositivo de seguridad ante la posibilidad de que el encuentro llegue a celebrarse.
Trump cerró su mensaje insistiendo en que quiere un acuerdo “de una forma u otra”, dejando abierta tanto la vía diplomática como la militar.
La nueva ronda de contactos se produce en una semana decisiva para medir si la crisis entra en fase de negociación o vuelve a escalar.