El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha roto su silencio este martes para aludir al procesamiento de su esposa, Begoña Gómez, acordado por el juez Juan Carlos Peinado, que le atribuye cuatro delitos. El líder del Ejecutivo ha reiterado su confianza en que “el tiempo va a poner todo en su sitio”.
Desde China, donde se encuentra de visita oficial desde el pasado sábado, Sánchez ha respondido a las cuestiones de la prensa sobre la decisión adoptada ayer por el magistrado Juan Carlos Peinado, que ha decidido procesar a Begoña Gómez por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida, descartando el de intrusismo profesional.
Preguntado expresamente sobre si contempla la posibilidad de ver a su esposa sentada en el banquillo, el presidente ha insistido en que lo único que reclama a los tribunales es que “haga justicia” y ha subrayado que esta ha sido, según ha dicho, su posición constante ante este procedimiento.
“Estoy convencido de que el tiempo va a poner todo y a todos en su sitio, pues no tengo que decir nada más”, ha zanjado el jefe del Ejecutivo, evitando extenderse en más valoraciones.
Sánchez ha rehusado profundizar en este asunto, incluso cuando se le ha planteado si comparte la indignación expresada por otros miembros del Gobierno hacia el juez Peinado por la decisión de procesar a su esposa, limitándose a apuntar que ya había respondido sobre esa cuestión.
Entre las voces más críticas dentro del Ejecutivo se encuentra el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, que ayer manifestó abiertamente su malestar por la resolución del magistrado que instruye el “caso Begoña Gómez”. Según el ministro, la decisión de procesar a la esposa del presidente del Gobierno “ha avergonzado a muchos ciudadanos” y “a muchos jueces y magistrados” de España.
“El daño que se ha hecho al buen nombre de la justicia es un daño que seguramente en muchos aspectos será irreparable”, aseveró Bolaños. Aun así, afirmó tener la “confianza absoluta” en que un tribunal superior “imparcial” e “independiente” vaya a “revocar la decisión”.
“Este caso donde nada hay, por mucho que se revuelva, pues nada se podrá establecer”, declaró el responsable de Justicia en una comparecencia ante los medios de comunicación.
Estas declaraciones han provocado la inmediata reacción del Partido Popular. La vicesecretaria de Regeneración Institucional, Cuca Gamarra, exigió ayer la dimisión de Bolaños, al que acusó de “socavar el Estado de derecho” y de protagonizar un “nuevo acoso a los jueces” con sus críticas al magistrado Peinado.