El acuerdo PP-Vox en Extremadura sirve de modelo para Aragón y Castilla y León y marca la pauta a Feijóo si precisa a Abascal en las generales

El pacto PP-Vox en Extremadura se convierte en modelo para Aragón y Castilla y León y marca la estrategia de Feijóo ante un posible gobierno con apoyo de Abascal.

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El acuerdo de coalición alcanzado por PP y Vox en Extremadura para hacer presidenta a María Guardiola se ha convertido en una guía para las conversaciones que ambas formaciones mantienen en Aragón y Castilla y León, y al mismo tiempo perfila el esquema de un eventual Gobierno de España si Alberto Núñez Feijóo necesitase los votos de Santiago Abascal.

Tras meses de contactos intensos y una investidura fallida de Guardiola en marzo, el equipo de Feijóo celebra haber “contribuido a facilitar un pacto” en Extremadura que desbloquea la situación y garantiza estabilidad institucional durante cuatro años, con la aprobación de las cuentas públicas como pieza central.

En el PP subrayan que la ausencia de presupuestos por el veto de Vox fue lo que empujó a Guardiola a adelantar las autonómicas. Ahora, el acuerdo extremeño incluye en su segundo párrafo el “compromiso” de sacar adelante unos presupuestos anuales que permitan ejecutar en plazo las 74 medidas consensuadas por ambos partidos. “Para gobernar es esencial que haya cuentas”, recalcan fuentes ‘populares’.

Hoja de ruta para Aragón y Castilla y León

Este entendimiento en Extremadura se erige en referencia para las negociaciones en Aragón —que celebró elecciones el 8 de febrero y tiene hasta el 3 de mayo para evitar una repetición electoral— y en Castilla y León, donde esta misma semana PP y Vox han cerrado un pacto para repartirse los puestos de la Mesa de las Cortes.

Se da por hecho que los futuros acuerdos de gobierno de Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco incorporarán líneas similares a las fijadas en Extremadura: rechazo del Ejecutivo autonómico al reparto de inmigrantes ilegales decidido por el Gobierno de Sánchez, prohibición del burka en espacios públicos, rebajas fiscales, defensa del campo frente a la Agenda 2030 o reducción del 50% de las subvenciones a sindicatos y patronal.

“Una vez que tenemos los límites claros de cada partido será todo más sencillo”, admiten en ‘Génova’. Un texto ya pactado en Extremadura, añaden otras fuentes ‘populares’, rebaja la presión sobre la negociación en Aragón al ofrecer un marco ya testado.

Uno de los apartados que más críticas ha suscitado por parte del PSOE y de la izquierda es el relativo a la “prioridad nacional” que figura en el documento extremeño: “El acceso a todas las ayudas, subvenciones y prestaciones públicas se inspirará en el principio de prioridad nacional, que procure la asignación prioritaria de los recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable con el territorio”.

Los ‘populares’ insisten en que la noción de “prioridad nacional” pretende reforzar el arraigo y se ajusta al marco legal. Por ello, no consideran problemático ni les molesta que Vox haya incorporado su “narrativa” a un texto que Guardiola y el líder de Vox en Extremadura, Óscar Fernández, escenificaron el jueves en el Patio de los Naranjos de la Asamblea.

El marco de pactos diseñado por Feijóo

En ‘Génova’ reconocen que el documento marco que Feijóo lanzó a finales de febrero con las pautas para “ordenar” los acuerdos con Vox y lograr “gobiernos estables” fue un “punto de inflexión” que ayudó a desbloquear la negociación extremeña y a fijar una estrategia de futuro.

Dicho documento establece que cualquier pacto debe asentarse en el “principio de coherencia programática”, el respeto a “la proporcionalidad” salida de las urnas y el compromiso de “aprobación de cuatro presupuestos”, entre otros aspectos.

Además, los ‘populares’ subrayan en ese texto —que, a su juicio, “molestó” a los de Abascal— que el PP es un partido con “vocación nacional” y que, en consecuencia, fija un esquema de negociación “único, vinculante y de aplicación en toda España, con el objetivo de garantizar la gobernabilidad con coherencia, proporcionalidad y estabilidad”.

Ese mismo patrón se aplicará si Feijóo necesita a Vox para llegar a la Moncloa tras las próximas generales. En el último congreso del PP, celebrado en julio de 2025, Feijóo defendió un Gobierno “en solitario”.

“Acuerdos con Vox sí, Vox en el Gobierno no”, proclamó entonces el ‘número 2’ del Partido Popular, Miguel Tellado, remarcando que el propósito de Feijóo es conformar un Ejecutivo “monocolor y único”. Sin embargo, en los últimos meses en el PP han matizado esa máxima y recalcan que respetarán lo que salga de las urnas.

Relación con Vox y clima de las reuniones

En la sede nacional del PP admiten que, pese a la dureza del discurso público de Vox en algunos momentos, las reuniones han transcurrido con cordialidad y buena sintonía. Incluso reconocen que el pacto para investir a Guardiola podría haberse cerrado mucho antes.

“Si Vox ha querido retrasar el acuerdo casi al mes de mayo, cuando arranca la campaña andaluza, será por interés suyo orgánico, político o lo que sea”, señalan a Europa Press fuentes del equipo de Feijóo. Otras fuentes apuntan a que los de Abascal precisaban tiempo para pasar de su retórica más dura contra el PP —al que ha calificado reiteradamente de “estafa” o “contrabandista de ría”— a un escenario de entendimiento.

Desde ‘Génova’ subrayan que Guardiola “ha contado con total autonomía” para diseñar la estructura de su Gobierno y que la misma libertad tendrán Azcón y Mañueco. El reparto de cargos en Extremadura, según fuentes de la negociación, no formó parte del diálogo de las últimas semanas y se cerró el mismo jueves en que se anunció el acuerdo.

Impacto en plena precampaña andaluza

El entendimiento entre PP y Vox en Extremadura ha irrumpido de lleno en la precampaña de las elecciones andaluzas del 17 de mayo, en las que el ‘popular’ Juanma Moreno aspira a revalidar su mayoría absoluta.

El PP andaluz ha empezado a apelar al voto útil para evitar que se repita el escenario extremeño y que la comunidad sufra “medio año de parálisis” tras la cita con las urnas, como ha ocurrido en la región vecina.

“En Andalucía buscamos otra opción, y aspiramos a tener un gobierno en solitario, a ser libres y tener la libertad para no tener que esperar esos seis meses, poder constituir un gobierno desde el minuto uno, como hemos hecho a lo largo de estos cuatro años” de legislatura en la que el PP-A ha contado con mayoría absoluta, afirmó Moreno el viernes.