El vicepresidente primero del Congreso, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, ha pedido "firmeza" después del altercado vivido en el hemiciclo, cuando el diputado de Vox José María Sánchez García subió a la tribuna de la Presidencia y se encaró con él. "Lo único que pensaba es por dónde me iba a llegar el sopapo, pero no lo entendía muy bien", ha admitido.
El parlamentario de Vox, que también ejerce como portavoz de su grupo en la Comisión Constitucional, fue expulsado este martes del Pleno tras recibir tres llamadas al orden, después de encararse primero con una letrada de la Mesa y, posteriormente, con Gómez de Celis, que dirigía la sesión en ese momento.
En una entrevista en la "Cadena Ser", recogida por Europa Press, el vicepresidente del Congreso ha expresado su "tristeza" por lo ocurrido, que considera "bastante simbólico" de lo que está pasando en España y en el resto del mundo con el auge de la extrema derecha.
Gómez de Celis ha detallado que el diputado de Vox reclamaba algo que "era imposible" de atender desde la Presidencia, ya que desde la Mesa no se percibe con claridad lo que se dice en los escaños. "Lo que no recuerdo, y los más viejos del lugar tampoco, es que alguien se subiera al estrado. Lo hablamos todos y solo nos viene a la cabeza otra subida del estrado, mucho más dramática también para la democracia española, pero de posiciones muy parecidas", ha añadido, aludiendo al golpe de Estado del 23F.
En este contexto, ha sostenido que en España no hay una polarización generalizada, sino que "posiciones agresivas y de ultraderecha tratan de agredir, verbal, política e ideológicamente a una gran mayoría, en este caso, de españoles". Al mismo tiempo, ha reconocido el respaldo de los representantes del PP en la Mesa del Congreso, que salieron en su apoyo tras el incidente.
"Eso significa algo importante, y es que hay momentos en los que todos debemos de posicionarnos y estar frente a la ultraderecha. Reclamando fraternidad, pero con firmeza", ha subrayado Gómez de Celis, que ha mostrado igualmente su agradecimiento al resto de grupos parlamentarios, salvo Vox, por las muestras de solidaridad recibidas.
Las quejas del diputado de Vox por supuestos insultos
El conflicto se originó cuando Sánchez García protestó desde su escaño durante la intervención del diputado de ERC Francesc Marc Álvaro, en el debate de una proposición del PSOE sobre el denominado "bibliocausto" o quema de libros durante el franquismo.
En ese momento, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, le dirigió una primera llamada al orden. Según Vox, el origen de las protestas fue que Sánchez García denunciaba haber sido objeto de graves insultos por parte del diputado de ERC Jordi Salvador, quien supuestamente le habría dirigido expresiones como "asesino", "ignorante" y "criminal". Ese rifirrafe se produjo en la zona de escaños y no quedó registrado por los micrófonos.
Lejos de calmarse, el diputado de Vox, visiblemente alterado, decidió tiempo después subir hasta la tribuna de la Presidencia del Salón de Plenos para increpar a una de las letradas, a la que recordó que debía explicar el Reglamento a la Presidencia. Esa actitud motivó una segunda llamada al orden por parte de Gómez de Celis, que en ese instante presidía el Pleno y le advirtió de que podía ser expulsado.
Pese a la advertencia, Sánchez García insistió y se aproximó directamente al vicepresidente, manteniendo sus protestas de pie ante Gómez de Celis, que le reclamaba abandonar el espacio reservado a los miembros de la Mesa. "No lo puedes consentir", le espetó al presidente en funciones del Pleno.
Finalmente, lograron convencerle para que descendiera de la tribuna y, aplicando el Reglamento, Gómez de Celis procedió a anunciar su expulsión tras haber ignorado tres avisos. Como consecuencia, el diputado de Vox quedó apartado del resto de debates y de las votaciones de la sesión.